Estudiar en una institución educativa particular sin autorización oficial puede dejar a los alumnos sin documentos que acrediten su formación académica e incluso impedirles ejercer profesionalmente, advirtió Sandra González Ozuna, directora de Planeación de la Subsecretaría de Planeación Educativa de Chiapas, al alertar sobre el funcionamiento de las llamadas escuelas “patito”.
La funcionaria explicó que estos establecimientos operan sin autorización o reconocimiento de validez oficial de estudios, por lo que sus programas académicos carecen del aval de la autoridad educativa.
Esta situación puede afectar a estudiantes de educación básica, media superior y superior, quienes corren el riesgo de invertir tiempo y dinero en estudios que no podrán acreditar ni revalidar en otras instituciones del sistema educativo nacional.
Más afectados
Las personas más vulnerables ante estas ofertas son jóvenes provenientes de comunidades y municipios alejados, trabajadores que buscan modalidades flexibles, como clases sabatinas o virtuales, y quienes no lograron ingresar a universidades públicas y buscan alternativas económicas para continuar sus estudios.
Señaló que estos planteles suelen atraer estudiantes mediante inscripciones rápidas, costos sospechosamente bajos y requisitos mínimos, por lo que llamó a la población a verificar la situación legal de las instituciones antes de inscribirse.
Informó que Chiapas cuenta con aproximadamente 900 instituciones con estatus vigente en materia de reconocimiento de validez oficial de estudios (Revoe), entre aquellas incorporadas a la autoridad estatal y las que cuentan con registro federal.
Esta cifra corresponde a los registros de los que dispone la dependencia y no incluye las escuelas de educación básica que operan bajo la figura de autorización.
Niveles
Precisó que no todos los planteles particulares tramitan un Revoe, ya que las instituciones de preescolar, primaria y secundaria requieren una autorización para funcionar, mientras que los planteles de bachillerato, educación superior y formación para el trabajo deben contar con el reconocimiento correspondiente, según el nivel y tipo de estudios que imparten.
Durante la convocatoria de 2025 se rechazaron alrededor de seis solicitudes de incorporación, debido a que no cumplían con la documentación requerida o con los criterios técnicos y pedagógicos establecidos.
Subrayó que contar con un número de Revoe no significa que una institución tenga autorización para impartir cualquier carrera o abrir planteles en distintas direcciones.
El reconocimiento corresponde a un plan de estudios específico y a un domicilio determinado.
Por ello, recomendó a los aspirantes solicitar el número de acuerdo antes de inscribirse y comprobar que corresponda a la carrera que desean estudiar, que se encuentre vigente y que coincida con la dirección del plantel.
También recordó que las instituciones particulares deben exhibir esta información y consignarla en su publicidad y documentación oficial.
Trámites
En cuanto a la entrega de certificados y títulos, explicó que los retrasos pueden originarse porque la escuela no presenta los trámites oportunamente o porque el alumno no entrega los documentos o realiza los pagos correspondientes.
Añadió que, de acuerdo con la dependencia, actualmente los trámites de titulación pueden tardar entre tres y seis meses como máximo, aunque recomendó consultar directamente con la Dirección de Educación Superior cuando se presente una demora.
Finalmente, adelantó que la Secretaría de Educación trabaja en una nueva plataforma para que la población consulte información de las instituciones particulares, incluidas sus direcciones físicas, autorizaciones, registros vigentes, fotografías y georreferenciación.












