Cese en el Cesmeca es un acto de justicia

Susi Bentzulul considera pertinente la continuidad del posgrado, por su relevancia para el contexto actual. Jofiel Domínguez / CP
Susi Bentzulul considera pertinente la continuidad del posgrado, por su relevancia para el contexto actual. Jofiel Domínguez / CP

Después de que se hiciera pública la inhabilitación de cuatro académicas pertenecientes al Posgrado en Estudios e Intervención Feministas (PEIF) del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca), la escritora y graduada del programa, Susi Bentzulul, consideró como un acto de justicia la decisión tomada por la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

En entrevista exclusiva para Cuarto Poder, la académica originaria de San Juan Chamula, denunció que durante los cuatro años que cursó el doctorado en Estudios e Intervención Feministas, de 2022 a 2026, padeció actos de discriminación y violencia constantes por parte de la doctora María Teresa Garzón, quien fue su asesora de tesis.

Señalamientos

Relató que entre los actos de violencia se encontró la restricción a su actividad literaria por parte de la aludida. “Me prohibió continuar realizando presentaciones de mis libros, tanto a nivel local como nacional, así como conferencias, ponencias y otras actividades”.

La actual jefa del área de prevención de las adicciones del Centro para la Prevención y Tratamiento en Adicciones (Centra) de la Fiscalía General del Estado (FGE), considera que dichas restricciones no era funciones propias de una dirección de tesis.

“Mi trabajo como escritora no impidió que cumpliera con mi formación doctoral. La prueba está en el resultado: una tesis de más de 300 páginas, actualmente publicada en el repositorio institucional de la Unicach”.

Recordó que, en noviembre de 2025, vía WhatsApp, la doctora Karla Somoza le solicitó firmar unos formatos relacionados con las tutorías de su formación doctoral, las cuales no había recibido por parte de la académica.

“Se me estaba solicitando firmar documentos que podían hacer constar que yo había recibido determinadas tutorías, cuando eso no correspondía con lo que realmente había ocurrido”.

Proceso

Bentzulul mencionó que por miedo a represalias y no concluir el doctorado, decidió guardar silencio mientras era estudiante. Fue al terminar su examen de grado que recurrió a la Defensoría la Unicach para interponer su denuncia.

Indicó que no se le ha dado cierre a su proceso y que se enteró de la inhabilitación de las académicas a través del comunicado publicado por el Cesmeca. Desconoce si se le dará seguimiento a su queja o si con el cese se cierra su caso y el de otras compañeras del posgrado.

No es un caso aislado

“Estos hechos no los considero un caso aislado”, menciona. “Lo que viví también permite hablar de una problemática más amplia: las barreras y formas de discriminación que históricamente hemos enfrentado las mujeres indígenas cuando ocupamos espacios académicos, profesionales y de toma de decisiones”, añadió.

Por último, indicó que decidió hacer público su testimonio “porque considero que lo que vivimos las mujeres indígenas en los espacios académicos debe dejar de permanecer en silencio. Mi intención es que ninguna otra estudiante tenga que pasar por años de miedo, inseguridad o desvalorización para poder alcanzar un grado académico”.