La actividad del volcán Chichonal mantiene en vigilancia a los sistemas de monitoreo, aunque su semáforo volcánico haya descendido de naranja a niveles menores; así lo explicó la investigadora Silvia Ramos Hernández, académica de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
La también vulcanóloga, detalló que desde junio del año pasado, cuando se registró el fenómeno denominado como “enjambre sísmico”, obligó a reforzar la vigilancia del coloso durante los meses posteriores.
A diferencia de la sismicidad tectónica que se mide con sensores distribuidos en diversas regiones de Chiapas, en el Chichonal se emplean instrumentos similares pero enfocados en la actividad interna del volcán, amplió.
A ello se suman análisis geoquímicos de aguas termales para detectar posibles incrementos en dióxido de azufre, así como mediciones de deformación del edificio volcánico, cuyos cambios son mínimos, del orden de centímetros.
Semáforo volcánico
Pese a que el nivel de actividad disminuyó y el semáforo volcánico bajó, la especialista enfatizó que la restricción para subir y descender al cráter volcánico aún continúa vigente por parte de las autoridades.
Hay un grupo multidisciplinario que a diario retroalimenta el semáforo volcánico, como en las condiciones climatológicas para evitar riesgos, esta acción se mantiene de forma permanente.
Ramos Hernández recomendó a la población atender los señalamientos del sistema de Protección Civil (PC), instancia facultada para difundir la información oficial, y acudir a las autoridades municipales para conocer los límites permitidos de acceso, con el fin de evitar accidentes que pongan en riesgo la integridad de las personas.












