Deben regular la venta de medicamentos

El libro se presentó en el marco de la Feria Internacional del Libro de la Unach. Diego Pérez / CP
El libro se presentó en el marco de la Feria Internacional del Libro de la Unach. Diego Pérez / CP

El hábito de la automedicación es un problema que se ha mantenido hasta nuestros días, sobre todo en el consumo de antiinflamatorios, analgésicos, ácido acetilsalicílico y antigripales, a pesar de los riesgos que representa para la salud; es por ello que se debe analizar una forma de regular su venta.

Lo anterior lo señaló Alfredo Briones Aranda, profesor-investigador adscrito a la Facultad de Medicina Humana, campus II, de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), al presentar su libro “Los fármacos no son ‘inteligentes’ Análisis y perspectivas futuras”, en la Feria Internacional del Libro.

Escrito

Indicó que su libro busca hacer una concientización desde la parte humana y del profesional de la salud, para entender que los fármacos no saben hacia donde van cuando se ingieren, por lo que pueden tener muchos efectos en el cuerpo, beneficios y adversos.

La población debe entender que los fármacos que toman no solo va actuar para el síntoma que presentan al momento, sino que tienen efectos sobre todo el cuerpo, sobre todo cuando se mezclan o cuando interacciones con las células.

Bajo esta perspectiva, los fármacos más estudiados en sus efectos son para la diabetes, antiinflamatorios no esteroideos, antigripales, acido acetilsalicílico y analgésicos, los cuales pueden ser adquiridos de forma libre, en la cantidad que sea.

Carencias

Consideró que un factor es la economía, sobre todo con el hecho que las personas no cuenten con recursos para pagar una consulta médica, pero también el nivel educativo de cada persona.

Hace tiempo hizo un estudio sobre la automedicación en adultos mayores y encontró, una alta tasa de personas que tomaban naproxeno, ibuprofeno por problemas de articulaciones, solo porque sabían que sirven para el dolor.

Añadió que se debe trabajar en la alfabetización médica, a cargo de los profesionales de la salud y que se difundan más los riesgos de la automedicación.