Ante un auditorio conformado por especialistas y público interesado en la arqueología y antropología, Mauricio Obregón Cardona, profesor del Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), impartió la conferencia titulada “Presencia antigua y actividades humanas en la zona de humedales de Palenque a partir de los suelos, la estratigrafía y los residuos químicos”. Este evento académico ofreció una visión profunda y detallada acerca de la importancia tanto histórica como arqueológica de esta región específica asociada con la ciudad prehispánica de Palenque, ubicada en el estado de Chiapas.
Durante su exposición, Obregón Cardona explicó que la zona de estudio corresponde a un área baja situada al norte de la antigua urbe maya de Palenque, caracterizada por su proximidad a diversas corrientes de agua y por su condición de humedal. Esta ubicación geográfica, propia de ambientes acuáticos y fértiles, fue descrita como fundamental para comprender las formas en las que sus antiguos habitantes interactuaron con el entorno natural para desarrollar estrategias de subsistencia y organización territorial.
Hallazgos
Uno de los hallazgos más significativos presentados durante la conferencia fue resultado del uso de tecnología Light Detection and Ranging (Lidar) aplicada en sondeos realizados en la región. Gracias a esta herramienta tecnológica avanzada, se detectaron modificaciones importantes en el paisaje original: la presencia de canales, terrazas y estanques que evidencian intervenciones humanas a gran escala. Estos elementos constructivos no solo indican una alteración intencionada del terreno, sino que también permiten inferir el desarrollo de una agricultura organizada y extensa, orientada a aprovechar al máximo los recursos hídricos y edáficos disponibles.
Complementando el análisis espacial, la investigación incluyó un estudio detallado de los suelos y de los residuos químicos recuperados en diferentes estratos arqueológicos.
Resultados
Los resultados mostraron indicios claros de actividades agrícolas, así como de consumo y de utilización doméstica, lo que confirma un uso continuo y diversificado del territorio por parte de las poblaciones que habitaron aquella zona durante el periodo prehispánico. La estratigrafía permitió establecer además la cronología y secuencia de estas prácticas, contribuyendo a la reconstrucción del modo de vida y de las dinámicas económicas de esa comunidad.
La importancia de estos descubrimientos radica en que aportan una perspectiva integral que va más allá de la mera ocupación urbana clásica, permitiendo visualizar el papel crucial que tuvieron los humedales y sus alrededores como espacios productivos y multifuncionales en el contexto maya.
Obregón Cardona concluyó señalando que este tipo de investigaciones interdisciplinarias, que combinan tecnologías modernas con análisis tradicionales, son indispensables para enriquecer el entendimiento de las complejas relaciones entre sociedades antiguas y su medio ambiente, ampliando así el conocimiento cultural y científico sobre uno de los asentamientos prehispánicos más emblemáticos de Mesoamérica.












