La comunidad El Aguaje realizó una donación de 500 hectáreas para que fueran declaradas como Áreas destinadas voluntariamente a la conservación (ADVC), lo que ayudará a implementar políticas públicas que refuercen una preservación que ya se venía haciendo por parte de los pobladores.
En entrevista, el cuarto regidor, Fidel Kalax, indicó que este es, sobre todo, un logró de la asociación ProNatura, que en San Cristóbal lleva proyectos de gran impacto social como Moxviquil, ubicada en la zona norte de la ciudad, y la reserva de Huitepec.
La asociación, que realiza educación ambiental y promoción de la conservación, entró a trabajar directamente con el ejido La Albarrada, conocida también como la comunidad El Aguaje. “Ellos han concientizado y sensibilizado sobre la importancia de conservar bajo modelos de conservación”, agregó el regidor, quien indicó que estos modelos llevan todo un trabajo de plan de manejo, control de plagas y monitoreo de flora y fauna. “Algo que es distinto a sólo conservar porque sí”.
La asociación ofreció acompañamiento técnico, instalando baños secos, casetas de vigilancia y miradores, todos realizados con ecotécnicas. Después de un proceso de 4 años, se logró que la comunidad decidiera, de forma unánime, a través de una asamblea, sacar la certificación de Área destinada voluntariamente a la conservación, que es una propuesta de la Semarnat a través de la Comisión nacional de áreas protegidas.
Para lograr esto, se hizo un acercamiento con el municipio, también porque el propio ejido quería que las autoridades tuvieran conocimiento de lo que se estaba realizando en la zona. Con este acompañamiento municipal se pretende que otras comunidades o iniciativas privadas se acerquen y se sumen a este tipo de certificados.












