Con una superficie aproximada de 20 metros cuadrados y el uso de materiales regionales, un grupo de investigadores y estudiantes desarrolló el proyecto Ecocinas, un modelo de cocina ecológica, de bajo costo y de acceso gratuito, diseñado para mejorar las condiciones de vida de familias chiapanecas en situación de vulnerabilidad.
El doctor Eddy González García explicó que el proyecto está disponible de manera libre para cualquier persona o institución interesada en replicarlo y contribuir a disminuir las condiciones de precariedad en distintas regiones del estado.
Nace de una necesidad
La iniciativa surgió luego de que docentes y alumnos conocieran el caso de una mujer de escasos recursos que cocinaba sobre un tambo sostenido por tres ladrillos. Ante esa realidad, decidieron ofrecer una solución más segura y digna.
De manera inicial se gestionó la donación de láminas, principal petición de la beneficiaria. Sin embargo, gracias al financiamiento del proyecto Modelo de Producción de Vivienda y Hábitat, impulsado por el entonces Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), hoy Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), fue posible trasladar a un equipo de estudiantes y profesores para desarrollar el proyecto en campo.
Además de entregar las láminas, construyeron una cocina sustentable elaborada con bloques de tierra comprimida y una estufa ecológica cuyo diseño fue facilitado por el doctor Nain Ferreira, basado en el modelo que él mismo desarrolla.
Modelo replicable
Así nacieron las Ecocinas, un espacio de aproximadamente cuatro por cinco metros donde se integra una estufa ecológica y sus accesorios dentro de un esquema sustentable.
La información técnica y la asesoría para construirlas están disponibles de manera gratuita a través del portal Edificación y Hábitat Sostenible, con el propósito de que familias y autoridades puedan reproducir el modelo en beneficio de comunidades vulnerables.
Tras concluir la primera Ecocina, el proyecto se amplió hacia las colonias Emiliano Zapata II y La Hacienda, en el municipio de Chiapa de Corzo, donde fueron identificadas las familias con mayores necesidades.
Más adelante, la iniciativa se replicó en comunidades como Revolución Mexicana y La Hacienda, utilizando materiales locales, promoviendo el aprovechamiento de residuos, el cuidado del agua y la eficiencia energética, además de contribuir a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Uno de los principios del proyecto es involucrar de manera directa a las familias beneficiarias en el proceso de construcción. De esta manera se evita el costo de contratar mano de obra y se reducen los gastos únicamente a los materiales que no puedan obtenerse en la propia comunidad.
Como parte del diagnóstico, los investigadores identificaron bancos de suelo arcilloso aptos para fabricar bloques de tierra comprimida (BTC), así como fibras vegetales, entre ellas el bambú. Estos materiales destacan por su resistencia, durabilidad y porque, al concluir su vida útil, pueden reincorporarse al ambiente sin generar residuos contaminantes.
Riesgo para la salud
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de una tercera parte de la población mundial continúa cocinando con leña en fogones abiertos, situación que incrementa el riesgo de padecer enfermedades como cáncer de pulmón, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y eventos cerebrovasculares debido a la inhalación de humo.
En México, Chiapas ocupa el primer lugar nacional en el uso de leña para cocinar, con el 46.1 % de los hogares, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2021.
Frente a este panorama, las Ecocinas incorporan una estufa ahorradora de leña con chimenea para expulsar el humo al exterior, reduciendo la exposición a contaminantes y mejorando la salud de las familias.












