El reloj local que, a veces da la hora

Imagen presentada por el mandatario estatal como propuesta de cambio. CP
Imagen presentada por el mandatario estatal como propuesta de cambio. CP

Presente en la memoria colectiva, el Reloj Floral de Tuxtla Gutiérrez tiene más de 40 años de adornar y, de cuando en cuando, ofrecer la hora también.

Ahora es objeto de una nueva polémica, toda vez que el gobernador Eduardo Ramírez propuso intervenirlo para modernizarlo, una propuesta pública que, hasta donde permiten ver las imágenes, plantea la desaparición del sistema mecánico y la instalación de uno digital.

Cabe mencionar que el espacio donde se ubica está salvaguardado de obras y también protegido como espacio natural en reserva, por lo que obras magnas no se pueden realizar.

Sería solamente la sustitución del reloj por uno nuevo. Una propuesta que desde sus redes sociales expuso el mandatario estatal y señaló que solo se realizará si las mayorías lo aprueban.

El reloj tiene una maquinaria antigua que con relativa frecuencia deja de funcionar, e incluso esos parones forman parte ya de la identidad local: el reloj que a veces da la hora.

Historia

Ubicado en la actualidad en la rotonda donde converge la prolongación de la 5.ª Norte y la carretera a Chicoasén, frente al parque Joyyo Mayu, llegó al lugar trasladado desde el parque Convivencia Infantil, donde ya tenía unos diez años de haber llegado desde Puebla.

El reloj floral es un emblema de la capital chiapaneca que fue armado en Zacatlán, Puebla, por un ingeniero cuyo nombre se perdió en el tiempo y del que solo se recuerda su apellido: Gastón.