Escuela de periodismo y resistencia informativa

Patricia de los Santos Chandomí ingresó al periódico en una época donde el periodismo comenzaba a profesionalizarse. Samuel Meneses / CP
Patricia de los Santos Chandomí ingresó al periódico en una época donde el periodismo comenzaba a profesionalizarse. Samuel Meneses / CP

En el marco del 50 aniversario de Cuarto Poder, la exreportera Patricia de los Santos Chandomí rememoró su paso por esta casa editorial, experiencia que definió su formación profesional y le permitió vivir una de las etapas más importantes del periodismo chiapaneco, en una época donde los estereotipos de género inclinaban esta profesión hacia los hombres.

Actualmente coordinadora de una área en la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), ingresó al periódico hace 26 años, en un momento en que comenzaba a consolidarse la profesionalización del periodismo en el estado con la llegada de egresados de Ciencias de la Comunicación a las redacciones.

“Cuarto Poder era el medio que marcaba la agenda política de Chiapas. No había redes sociales y la gente compraba el periódico. Además, era un contrapeso del poder y se trabajaba con un alto nivel de exigencia profesional”, señaló.

Una redacción formadora

Destacó que el periódico se distinguía por la especialización de sus reporteros, la organización de mesas editoriales y el impulso a géneros periodísticos como el reportaje y la crónica.

Recordó que cada periodista tenía fuentes específicas de cobertura y que existía una constante búsqueda de historias propias, más allá de los eventos oficiales.

Asimismo, resaltó que la dinámica de trabajo implicaba reportear en campo, conseguir imágenes, redactar y proponer enfoques informativos, en una época en la que no existía la inmediatez de internet ni las redes sociales.

El Chiapas de los movimientos sociales

Durante su estancia en el periódico, le tocó cubrir una intensa agenda social derivada del contexto posterior al levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).

Marchas campesinas, organizaciones civiles, organismos internacionales y temas de derechos humanos, formaban parte de la cobertura cotidiana, lo que, aseguró, permitió desarrollar un periodismo cercano a las comunidades y a los movimientos sociales.

“Había una gran efervescencia social y una agenda muy amplia. Eso enriquecía el trabajo periodístico y nos obligaba a profundizar en los temas”, recordó.

Libertad editorial y rigor informativo

La exreportera señaló que una de las fortalezas de Cuarto Poder era su independencia frente al poder político de la época, situación que brindaba libertad para abordar temas que otros medios evitaban.

También destacó el rigor con el que se verificaba la información y la importancia que tenía la credibilidad del periodista.

“No podías publicar algo porque alguien te lo dijo. Había que confirmar, buscar fuentes y cuidar el prestigio profesional. Era una responsabilidad muy grande”, afirmó.

Por otro lado, subrayó las dificultades que enfrentó como periodista en una época donde predominaban los estereotipos de género dentro y fuera de las redacciones.

Relató que muchas mujeres debían demostrar constantemente su capacidad profesional y enfrentar actitudes de discriminación, acoso y descalificación.

“Siempre existía la duda sobre la capacidad de las mujeres. Había que demostrar carácter y profesionalismo todos los días”, expresó.

En este sentido, afirmó que actualmente se tiene mayor organización, permitiendo avances, aunque consideró que todavía persisten muchos retos.

Un llamado a las nuevas generaciones

Finalmente, consideró que el principal desafío para quienes hoy estudian periodismo es recuperar la esencia del oficio en medio de la era digital y la proliferación de contenidos en redes sociales.

A su juicio, la tecnología y la inteligencia artificial pueden convertirse en herramientas valiosas, siempre que no sustituyan la investigación, la ética y la verificación de los hechos.

“El reto es volver a profesionalizar lo que se ha desprofesionalizado. Hay que innovar, aprovechar las nuevas plataformas, pero sin perder el rigor y el compromiso con la verdad”, concluyó.