Integrantes del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), Delegación Chiapas, y del Foro de Periodistas Chiapanecos se manifestaron este miércoles en la entrada principal del Congreso del Estado para exigir justicia por el atentado armado que sufrió el periodista Marcos Ramos la noche del martes en la cabecera municipal de Cintalapa.
El comunicador, director del portal informativo Real Cintalapa y corresponsal regional, fue atacado a balazos cuando regresaba a su domicilio tras cubrir los festejos por el triunfo de la Selección Mexicana en el Mundial.
De acuerdo con los primeros reportes, sujetos desconocidos le dispararon en al menos cuatro ocasiones por la espalda.
El ataque ocurrió cuando el periodista caminaba entre el salón Habibi y el hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la colonia Tepeyac.
En un pronunciamiento conjunto, el SNRP Delegación Chiapas y el Foro de Periodistas Chiapanecos, en voz de sus representantes Javier Opón y Gaspar Romero respectivamente, expresaron su más enérgica condena ante la agresión y advirtieron que el ataque contra Marcos Ramos constituye una ofensa a la libertad de expresión y a la democracia.
“Este atentado no es solo contra un periodista: es un ataque contra la libertad de expresión, contra el derecho de la sociedad a estar informada y contra los cimientos mismos de la democracia”, señala el pronunciamiento leído durante la protesta.
Por ello exigieron a las autoridades estatales y federales que garanticen de manera inmediata y efectiva la seguridad e integridad de Marcos Ramos y de toda su familia, implementando todas las medidas de protección necesarias.
CEDH investiga ataque
La Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) de Chiapas inició de oficio el expediente de queja CEDH/QUEJA/0585/2026 a raíz de la agresión armada sufrida por el periodista Marcos Ramos, director del periódico Real de Cintalapa.
Informó que el organismo buscará garantizar que la indagatoria sea pronta, exhaustiva, imparcial y efectiva para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y sancionarlos conforme a la ley.
Asimismo, condenó cualquier acto de violencia contra periodistas y personas dedicadas al ejercicio de la libertad de expresión, al considerar que estas agresiones representan una grave violación a los derechos humanos y un atentado contra el derecho de la sociedad a estar informada.












