Pese a que en los pueblos originarios ya se manejaba el término de “dueño” relacionado a la noción de propiedad, este era radicalmente diferente a como se entiende en Occidente, así lo indicó el biólogo Fernando Guerrero Martínez, para explicar cómo era la relación entre humanos y animales en varios pueblos mayas.
Durante su participación en el simposio “Interacciones humano-fauna en el Antropoceno”, el biólogo mencionó que en algunas comunidades indígenas no es raro escuchar a una persona advertir que, antes de cazar, hay que pedir permiso. Al respecto, recordó cómo una abuela tojolabal dijo que “en esta tierra todo tiene dueño, por eso es necesario cuidarlo y no maltratarlo”.
¿Quién es el dueño?
Fernando Guerrero detalló que, en Occidente, la propiedad se trata de apartar algo de los demás, poseyendo cosas de forma individual, mientras que, por ejemplo, en el contexto amazónico, ser dueño significa unirse a otros y cuidarlo como si fueran hijos adoptivos, ya sean personas animales objetos o espíritus.
Sobre el contexto chiapaneco, el académico indicó que en Motozintla se cuenta que, cuando el mundo comenzó existían reyes, mismos que fueron corridos cuando llegó Dios y se refugiaron debajo de los cerros, cada uno con su parcela.
Desde esta variedad de cosmovisiones, explicó, los animales son meros recursos naturales.
Retos
El propio ponente aceptó que, pese a este pasado, en la actualidad hay comunidades en donde persiste una caza poco controlada. Ante esto, dijo, habría que difundir los conocimientos y saberes entre la misma población local “y que vean que antes tenían otra relación con la naturaleza”.
También, dijo, hay que tener cuidado de culpar a las comunidades originarias sobre la notable pérdida de fauna y flora, pues en ocasiones esta se debe, sobre todo, a la introducción de empresas trasnacionales.












