Ante la problemática hídrica que padece San Cristóbal y que esta semana se volvió a hacer presente, Martín López, habitante la colonia Maya, recuerda cómo algunos académicos calculan que la Cuenca de Jovel requeriría entre ocho y doce mil zanjas de infiltración.
El también profesor, que formó parte de la creación de una zanja ciudadana en su colonia ante la apatía gubernamental por las inundaciones que padecieron en 2016, resalta que la solidaridad es un elemento clave para atender el tema.
“Quizá yo no me inundo, pero mi amigo de alguna otra colonia se puede inundar y puede perder sus bienes materiales, y por solidaridad, podemos hacer algo, algo que no es tan difícil”, señala.
Atención deficiente
Martín López considera que la atención que han dado las autoridades municipales a la problemática hídrica es insuficiente.
“Para algunos basta con que la autoridad desazolve y está bien, es importante, pero no resuelve el problema de la ciudad, que es un problema de infraestructura, de historia y de diseño.”
En entrevista, recuerda cómo durante las lluvias del lunes, la presidenta municipal Fabiola Ricci dijo que lo que se presentó en la ciudad no fueron inundaciones, sino encharcamientos.
“No importa cómo se llame, si por ejemplo en el mercado se inundan y se contaminan los puestos y se evitó que la gente pudiera vender sus productos” indica Martín López, quien agrega que en una casa de la colonia el agua se metió por el baño, mientras que en otra entró se desbordó el drenaje del patio trasero.
El profesor también hace referencia a cómo se ha responsabilizado a la ciudadanía por el mal manejo de los residuos.
“Cuando dice la presidenta: no tiren basura. De verdad falta una campaña seria, como se hizo en el tiempo del covid, para decir: vacúnense. Y hay campañas que tienen más éxito, por ejemplo, en el caso de no consumir ciertos hongos”.
Solidaridad
Ante este panorama, Martín López le apuesta a la solidaridad a través de la creación de jardines. Hasta el momento llevan 12 de una meta de mil en toda la Cuenca, que abarca los municipios de San Cristóbal de Las Casas, San Juan Chamula, Huixtán, Tenejapa y Zinacantán. “Es decir: por solidaridad con la colonia de abajo voy a detener un poco de agua, la voy a infiltrar”.
“Imagínate tú que cada niño, que cada niña, en su casa y en las escuelas pudieran decir: ‘Vamos a infiltrar agua’. Si 200 mil personas en San Cristóbal tomáramos el acuerdo de infiltrar agua, de cuidar un jardín, creo que podríamos defender más el agua que nos roba la Coca cola” explica.
“Entonces esa es la invitación, que no esperemos a que la autoridad haga su trabajo, hagamos lo que está en nuestras manos para exigir con mayor fuerza” señala Martín López.












