Extraviado entre los pasos triviales de capitalinos y el polvo del abandono, resurge el Gran Hotel Humberto, el que fuera el más moderno edificio de Chiapas y referente de una época pujante de progreso y bonanza.
Para conocer la historia de este edificio, el cronista municipal de Tuxtla Gutiérrez, Jorge Alejandro Sánchez Flores, considera ineludible hablar del creador del proyecto: Humberto Esponda.
El cronista narró la historia de don Humberto: Nació en Tuxtla Gutiérrez el 25 de diciembre de 1911. Hijo de Silvano Esponda y Florinda Chavarría. Desde joven se inclinó por el comercio y la fábrica de gorras.
Trabajaba en Correos y después como pagador del tramo de carretera Tuxtla-Arriaga, de la Junta Local de Caminos hasta 1935. Luego se dedicará formalmente al comercio.
Al siguiente año abrió un negocio de ropa para caballeros: La Puerta del Sol, en la 1ra Poniente número 34 de la capital, la cual años después cambiaría a la avenida Central.
Don Humberto contrae nupcias con la señorita María del Carmen Araujo Aguilar y procrean a tres hijos: Magally, Humberto y José Luis. En 1953, adquiere la propiedad ubicada en la misma primera Poniente, pero número tres, donde construye una gran sala de exposiciones.
Hotel Esponda
Así, el 30 de julio de 1958, se inaugura el Hotel Esponda con varios niveles, todas las comodidades de la época y más de cincuenta habitaciones, pero en la planta baja seguía la mueblería.
Fue inaugurado por el gobernador Samuel León Brindis. Fue el primer edificio en plantear un sistema antisísmico.
Auge hotelero
Al estar en auge la actividad hotelera, don Humberto tuvo un proyecto nuevo: la construcción de un gran hotel que se ubicaría en la esquina de avenida Central y 1ra Poniente, donde por años había estado la ferretería El Globo, de comerciantes alemanes, proyecto que daría como resultado el Gran Hotel Humberto.
Este nuevo establecimiento se inauguró en junio de 1968, siendo el primer edificio en Tuxtla en contar con escaleras eléctricas, además de consolidar los muelles antisísmicos, que darían además servicio al restaurante Magally, ubicado en el primer piso del lugar, además de la discoteca Noveno Piso.
Este complejo se convirtió en poco tiempo en el mejor de Chiapas y, además, embellecía el centro de la capital, sin olvidar mencionar que muchos ciudadanos acudían solamente para conocer y en algunos casos utilizar las escaleras eléctricas.
Ahí se hospedaron personalidades como el presidente Miguel de la Madrid Hurtado, cantantes, actores y actrices de talla internacional. Fue en su momento el mejor hotel de Chiapas.
Tiempo después, cerró sus puertas a principios del año 2000, pasando varios años abandonado.
Hasta que ahora, nuevos empresarios extranjeros han apostado por reinaugurar el edificio y van a pasos rápidos, pensando en reabrir en diciembre de este año, conservando referencias del antiguo hotel icónico en el sureste.
Don Humberto falleció el 18 de marzo de 1983 y con él una larga historia de comercio, creatividad y de historia local.












