La conservación de la riqueza vegetal de Chiapas tiene uno de sus referentes en el Jardín Botánico Dr. Faustino Miranda, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, un espacio dedicado a la preservación, el estudio y la divulgación de la flora regional que cobra relevancia cada 9 de octubre, en el marco del Día Mundial de los Jardines Botánicos.
La fecha busca destacar la importancia de estos recintos en la protección de la biodiversidad, la investigación científica y la educación ambiental.
Diversidad
El recinto chiapaneco cuenta con más de 800 especies vegetales registradas en sus colecciones, distribuidas en aproximadamente 4.5 hectáreas.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) el lugar alberga más de 700 especies de flora nativa de Chiapas.
El Jardín Botánico Dr. Faustino Miranda forma parte de los espacios de conservación vegetal más antiguos del país.
Actualmente, el recinto forma parte de la estructura de la Semahn y reúne distintas áreas orientadas al conocimiento de la vegetación, entre ellas el jardín de colecciones vivas, el Museo Botánico, el Herbario, la sección de Etnobotánica y el área de Germoplasma Vegetal.
El Museo Botánico conserva una colección de 46 especies de maderas de Chiapas y cuenta con exposiciones relacionadas con los árboles, las plantas medicinales y las flores del estado.
Conservación de especies nativas
Una de las tareas del jardín es la propagación de plantas nativas mediante técnicas que buscan multiplicar ejemplares sin recurrir a la extracción constante de su hábitat natural.
Según información de la Semahn, el recinto cuenta con viveros destinados a la producción de especies regionales y al desarrollo de métodos de reproducción vegetal que pueden ser replicados por productores, comerciantes de plantas y personas interesadas en el cuidado de la flora.
Entre los grupos que integran sus colecciones se encuentran orquídeas, bromelias, helechos, cactáceas y otras plantas de importancia ecológica.
La conservación de estos ejemplares contribuye a mantener material vegetal para su estudio, reproducción y difusión.
El trabajo también se relaciona con el resguardo de germoplasma, es decir, material biológico que conserva información genética de las plantas y que puede ser importante para la propagación y preservación de la diversidad vegetal.
Investigación y educación ambiental
Otro de los componentes relevantes es el Herbario CHIP, considerado uno de los más antiguos del sur de México, es su acervo supera los 50 mil registros de ejemplares herborizados, que sirven como referencia para el estudio y la documentación de la flora chiapaneca.
Estas colecciones permiten identificar especies, ampliar el conocimiento sobre su distribución y aportar información para futuras investigaciones botánicas.












