La Inteligencia Artificial (IA), que llegó para quedarse, no es Dios ni es el Diablo, ni es infalible y tampoco dominará a la humanidad porque no tiene conciencia.
Lo positivo: se trata de una herramienta que, bien utilizada, facilita los procesos en muchas áreas de la sociedad.
El riesgo: alimentarla con datos personales que están a su alcance mediante las redes sociales, aplicaciones y páginas web, y que estos se utilicen para ciberataques o lo que se denomina robo de identidad.
En palabras sencillas, así explica Yair González Baldizón, doctor en Ciencias de la Ingeniería, esta tecnología que millones de personas utilizan en el mundo, pero que, en su mayoría, no entienden a cabalidad.
No podemos evitarla
¿Qué es la Inteligencia Artificial?
La IA ya forma parte de nuestra vida y no podemos evitarla. Sí, lo que deberíamos hacer es hacer un uso correcto de esta herramienta y no distorsionar o utilizarla negativamente. Un ejemplo que hemos encontrado en el caso de los estudiantes es que el proceso cognitivo y el pensamiento crítico va disminuyendo. Ya no se preguntan el porqué de las cosas y no “debemos dar por hecho lo que la IA nos arroja”.
¿La IA se equivoca?
Sí, efectivamente, la IA está entrenada por datos de nosotros los humanos y puede haber un sesgo de entrenamiento. Hasta el momento no hay ninguna IA que sea 100 por ciento infalible.
En una conversación realizada en las instalaciones de la Biblioteca Central Universitaria de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), el ingeniero está de acuerdo en que cargar todos los datos en las redes sociales, aplicaciones o páginas de Internet es un peligro, porque la Inteligencia Artificial (IA) puede hacer un “retrato” de cada uno.
“A eso le llamamos huella digital y nosotros en cada aplicación o página que visitamos permiten a la IA usar esa información”.
Incluso algunas aplicaciones, menciona, advierten que todo lo que se sube, fotos y videos, ya no “nos pertenecen”.
¿La IA es el demonio?
Eso es algo erróneo o equivocado, realmente es una tecnología. No es algo que venga a destruirnos. Obviamente, si nosotros la usamos mal pues va a ir por un mal camino. Es como fue en su momento la computadora. Cuando la computadora surgió nos decían que eso nos iba a volver tontos, pero realmente ha automatizado y facilitado muchos procesos.
El Papa llamó a acotar a la IA. ¿Qué piensa usted?, se le plantea a González Baldizón, coordinador del Centro de Investigación y Posgrado de la Escuela de Tecnologías Digitales de la Unach.
Él, explica que nació en una familia católica, en Huixtla, Chiapas, y responde: “El posicionamiento del Papa es correcto y aceptable. En este caso, como todo en la vida tiene un riesgo al momento de usarse. Si usas un vehículo sabes que puede pasarte algo”.
Ventajas y riesgos
El mayor peligro está en las inteligencias comerciales, donde muchos nos vamos de boca y ponemos toda nuestra información que puede ser usada en contra.
¿Cuál es la mayor ventaja de la IA y cuál es el mayor riesgo?
“La mayor ventaja que nosotros podemos observar es que podemos acelerar los procesos de investigación, de desarrollo, de trabajo en sectores específicos. En el rubro educativo los estudiantes le han sacado provecho. En otros segmentos como el marketing no sé si lo han notado pero en redes sociales está saturado de imágenes hechas con herramientas de IA”.
Ahora, el riesgo que podemos encontrar “es el uso de los datos porque subimos información delicada” y de forma indiscriminada.
El experto, tras destacar el esfuerzo que actualmente realiza la Unach al invertir en nuevas tecnologías, hace un llamado a capacitarse en la IA, sobre todo porque en la entidad hay mucha población que no sabe leer y escribir, pero también personas que somos “analfabetas digitales”.
¿Cuáles son los mitos y realidades de la IA?
Hay uno que yo de niño veía mucho y tiene que ver con que “la IA va a dominar al mundo, va a construir robots y nos va conquistar. Esto es muy alejado de la realidad. La tecnología no ha avanzado lo suficiente para tener esa famosa conciencia. Son cálculos estadísticos, cálculos matemáticos y eso es lo que percibimos en un resultado”.
Ahora “una realidad es que no la podemos evitar. Ya forma parte de nuestra vida cotidiana y en lugar de ser renuentes al cambio, ver cómo adaptarlo a los trabajos y a la vida cotidiana”.
Sin aires de superioridad, porque evidentemente es un experto en un tema en el que millones de personas son ignorantes, cuenta que en la Unach están capacitando a la población docente porque están siendo rebasados por las nuevas tecnologías.
¿Cómo se imagina a la IA en 10 años?
Yo espero que la tecnología haya avanzado lo suficiente como para que ya existan mejores energías renovables y autos totalmente eléctricos a costos accesibles. Que algunos procesos de gobierno sean más fáciles.
En el cierre de esta primera parte de la conversación, el ingeniero, quien cursó sus estudios en el Tecnológico Nacional de México, campus Tuxtla Gutiérrez, está de acuerdo en que la IA podría ayudar a prevenir delitos y detectar o incluso curar ciertas enfermedades.












