La migración a EE. UU. se ha vuelto un hábito: experto

En territorio estadounidense la población tsotsil-tseltal llega a trabajar hasta 12 horas. Diego Pérez / CP
En territorio estadounidense la población tsotsil-tseltal llega a trabajar hasta 12 horas. Diego Pérez / CP

Para Germán Martínez Velasco, doctor en Ciencias Sociales, la migración hacia Estados Unidos se ha vuelto un hábito en varias comunidades con población tsotsil-tseltal, pues muchos jóvenes solo esperan cumplir la edad requerida para empezar el tránsito.

Durante su participación en el coloquio “Diálogos sobre movilidades y fronteras en el sur de México”, Martínez Velasco señaló que esta población, ubicada en la zona Altos de Chiapas, ha delimitado una trayectoria laboral definida a través del tiempo.

“Desde su génesis como población migratoria que se inserta de manera semifeudal en el trabajo forzado en las fincas de café en el Soconusco, hasta la actualidad desde una visión posmoderna de trabajo documentado e indocumentado”, agregó el académico.

Vida laboral

Detalló que la población indígena se inserta laboralmente de manera documentada tanto en Canadá como en Estados Unidos. Al respecto, mencionó cómo estas poblaciones llegan a trabajar hasta 12 horas diarias, llegando a sus espacios de descanso hacia las nueve y 10 de la noche.

“Y solo les da tiempo de bañarse medio cenar y estar parados al día siguiente a las cuatro de la mañana”, explicó Martínez Velasco, quien considera estas rutinas una semi esclavitud posmoderna.

Es en estas prácticas, dijo, donde las poblaciones atraviesan de un estado semifeudal a principios del siglo pasado a un estado moderno, que a su vez provocan una serie de cambios culturales.

Para ilustrar esto, el investigador mencionó el caso de una familia entrevistada donde el esposo, por cuestiones de los sistemas normativos fue llamado para ser parte de los comités comunitarios, lo que lo obligó a regresar a su comunidad después de estar 15 años en Estados Unidos, trayendo a toda su familia.

Sin embargo, dijo, sus cuatro hijos, que no pasan de los 15 años, saben poco tsotsil y más bien hablan inglés. Indicó que el mayor tiene las intenciones de regresar lo más pronto, pues además tiene la ciudadanía estadounidense.

Complicaciones

El también investigador del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), señaló que este hábito se ha incorporado a tal nivel que en algunas comunidades de Chamula los docentes observan que la población disminuye y “tienen que estar persiguiendo alumnos para poder acreditar el número de estudiantes”.

También mencionó que en estos procesos migratorios ya no solo se habla de polleros, sino de polleras ubicadas en Chamula y en San Cristóbal, quienes llevan gente a la frontera de Estados Unidos tanto de forma ilegal como legal.