Llaman a restablecer el Estado de derecho

Señaló que este tipo de reacciones suelen buscar amedrentar tanto a la autoridad como a la sociedad. Diego Pérez / CP
Señaló que este tipo de reacciones suelen buscar amedrentar tanto a la autoridad como a la sociedad. Diego Pérez / CP

Ante los hechos de violencia registrados en el país tras recientes operativos contra el crimen organizado, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, monseñor José Francisco González González, expresó su preocupación; mientras pidió que las acciones de las autoridades deriven en una justicia duradera, sin colusión y con un plan estratégico que garantice seguridad a la población.

El prelado lamentó que una parte del país “se esté incendiando” en medio de episodios de violencia que, consideró, eran previsibles tras los golpes a estructuras del crimen organizado y a figuras de alto nivel, como “El Mencho”.

Señaló que este tipo de reacciones suelen buscar amedrentar tanto a la autoridad como a la sociedad.

Respuestas violentas

“Era de esperarse que al tocar a los altos mandos, se dieran estas respuestas violentas. Ojalá que lo que se está haciendo ayude realmente a que haya una recta justicia y no se favorezca lo que tanto daño nos ha causado”, expresó.

Advirtió que la presencia y expansión de grupos delincuenciales ha generado un contexto en el que amplios sectores de la población se ven sometidos por la violencia, lo que profundiza el deterioro del tejido social.

En ese sentido, insistió en que cualquier acción gubernamental debe tener como objetivo el restablecimiento pleno del Estado de derecho.

Asimismo, reflexionó sobre la proliferación de armas en el país, al señalar que, aunque México no las produce, su acceso resulta cada vez más fácil.

La utopía de vivir sin armas

“Nuestro país se llenó de armas. Seguramente cruzan por las fronteras y se distribuyen entre grupos y personas. Esperemos que estas capturas también ayuden a que podamos vivir sin armas”, añadió.

Ante el cuestionamiento sobre por qué la caída de capos no ha logrado modificar las condiciones de pobreza e inseguridad que persisten en amplias zonas del país, destacó que el camino es la aplicación firme de la ley.

“El Estado tiene la capacidad y los recursos para dar seguridad; lo que hace falta es voluntad política y un plan estratégico. La colusión de autoridades favorece a estos grupos y perpetúa el problema”, subrayó.

Finalmente, hizo un llamado a que las decisiones tomadas por las autoridades no respondan a intereses momentáneos o selectivos, sino que se orienten a construir una justicia duradera que devuelva la paz y la seguridad a la sociedad mexicana.