En Chiapas, de enero del 2025 a marzo de 2026 se denunciaron 570 desapariciones de niñas, niños y adolescentes, de los cuáles el 80 % han sido localizados; sin embargo, 118 continúan en búsqueda, así lo informó José Encinos, responsable del área de Defensoría e incidencia de Melel Xojobal, esto en el festival de datos sobre los derechos de niñez y adolescencia en México 2026.
Durante la inauguración del evento, que reúne a distintas asociaciones del país y que se celebra actualmente en la Ciudad de México, Tania Ramírez, directora de la Red por los derechos de la infancia (Redim) enfatizó que los datos que se han recopilado sirven también para mantener otro tono de diálogo con la autoridad, sustentando las exigencias “y que no parezca que las organizaciones le quieren pegar al gobierno”.
Registros
Melel Xojobal, organización que desde el 2015 hace conteo de desaparición de infantes a través de fichas emitidas tanto por Alerta Amber, la Comisión estatal de búsqueda, Protocolo Alba y ¿Has visto a…?, encontraron que los municipios que más registran este tipo de denuncias son Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y San Cristóbal.
José Encinos indicó que en regiones como la Sierra Mariscal o en municipios fronterizos, zonas que consideran focos rojos, no se tienen registradas tantas desapariciones, lo cual, explican, se debe al miedo a denunciar.
Sobre el perfil de las desapariciones, la organización ha encontrado que seis de cada 10 son indígenas, en su mayoría tseltales y tsotsiles. Del mismo modo, ocho de cada 10 corresponden a adolescentes y seis de cada 10 son mujeres adolescentes, encontrando que la edad más frecuente son los 15 años.
Después del análisis de datos, Melel Xojobal ha encontrado que de 570 casos, 126 son desapariciones múltiples, es decir, que las infancias desaparecen con hermanas, primas, madres, padres o compañeras. A su vez, 47 casos son de madres jóvenes junto a sus hijos.
Respecto a los patrones de tiempo, hallaron que los lunes y domingo son los días con más desapariciones, siendo la mañana el punto más alto, entre las seis y 10.
Es necesario denunciar
Encinos expuso que el periodo más común de localización después de que se publican las fichas es de dos días. Enfatizó que es necesario interponer la denuncia de manera inmediata. “Nos hemos dado cuenta también que hay familias que desparecen y que optan por publicar en las redes social. A veces pasan dos o tres días y ese tiempo es vital”, agregó.
En ese sentido, y con sustento en los datos, la organización hizo un llamado para que se garantice la existencia de personas intérpretes de lenguas originarias en las unidades de atención temprana de las fiscalías.












