Cada 26 de julio se conmemora el Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de los Manglares, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para promover la protección de estos humedales costeros. En Chiapas, la Reserva de la Biosfera La Encrucijada resguarda algunos de los manglares más altos del mundo y una de las mayores riquezas biológicas del país.
La fecha también rinde homenaje al activista ambiental Hayhow Daniel Nanoto, quien falleció el 26 de julio de 1998 mientras participaba en una campaña para proteger los manglares en Ecuador, convirtiéndose en un símbolo de la defensa de estos ecosistemas a nivel internacional.
Productivos en el planeta
Al funcionar como una barrera natural, protegen las costas frente a huracanes, tormentas, inundaciones y la erosión, además de capturar grandes cantidades de dióxido de carbono, contribuyendo a mitigar los efectos del cambio climático.
Asimismo, sirven como refugio, zona de reproducción y alimentación para cientos de especies de peces, crustáceos, moluscos, aves, reptiles y mamíferos, muchas de ellas de importancia ecológica y económica para las comunidades costeras.
Panorama estatal
En México, uno de los principales ejemplos de conservación de manglares se encuentra en Chiapas con la Reserva de la Biosfera La Encrucijada, administrada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
Este espacio natural fue decretado el 6 de junio de 1995 y abarca una superficie de 144 mil 868.16 hectáreas, distribuidas en los municipios de Acapetahua, Huehuetán, Huixtla, Mapastepec, Mazatán, Pijijiapan y Villa Comaltitlán.
La reserva posee reconocimiento internacional como Reserva de la Biosfera del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MaB) de la Unesco y como Sitio Ramsar, distinción otorgada a los humedales considerados de importancia internacional por su riqueza biológica y su papel en la conservación de la biodiversidad.
Alturas
Uno de los rasgos que distingue a La Encrucijada es que alberga los manglares más altos de Norte y Centroamérica, algunos de los cuales alcanzan alturas superiores a los 35 metros, lo que la convierte en uno de los sitios más importantes del mundo para el estudio y conservación de estos bosques costeros.
La riqueza biológica de La Encrucijada también se refleja en el registro de 665 especies de vertebrados, de las cuales alrededor del 12 por ciento se encuentra bajo alguna categoría de protección.
Además, la reserva constituye uno de los sitios más importantes para el avistamiento de aves en el sureste mexicano, con más de 90 especies, entre ellas pelícanos, garzas azules, ibis blanco, águila pescadora y el halcón peregrino que encuentran en los humedales un hábitat ideal para alimentarse y reproducirse.












