El descenso hormonal durante la etapa de la menopausia implica que las mujeres experimenten diversos cambios importantes de salud, como el aumento de peso y en particular lo que se conoce como “obesidad visceral”, es decir la grasa que se acumula en las vísceras, en el hígado y en el páncreas.
Alejandro Rosas Balan, gineco-obstetra, comentó que los niveles altos de esta grasa son especialmente peligrosos, porque es metabólicamente activa y libera continuamente toxinas, hormonas desequilibradas y sustancias inflamatorias directamente en el torrente sanguíneo.
Principales causas
Indicó que tres de las principales causas de muerte entre las mujeres son la enfermedad cardiovascular, la diabetes y el cáncer de mama, las cuales se relacionan con problemas de peso y obesidad.
Según el Consejo Nacional de la Población (Conapo), para el primer semestre de 2026 en México habrá 68.6 millones de mujeres. Muchas de ellas enfrentan desigualdades, desde barreras de acceso a los servicios de salud hasta diagnósticos tardíos y tratamientos insuficientes.
En México, las enfermedades no transmisibles concentran la mayor parte de las defunciones y, entre las principales causas de muerte en mujeres, destacan las enfermedades del corazón, la diabetes tipo 2, los tumores malignos y las enfermedades cerebrovasculares.
Complicaciones
Además, la obesidad abdominal, más frecuente en mujeres, incrementa el riesgo de resistencia a la insulina y otras complicaciones metabólicas. A esto se suma que muchas presentan síntomas distintos a los de los hombres en padecimientos cardiovasculares.
El especialista insistió en la importancia de fortalecer la prevención, el monitoreo y la atención médica con enfoque de género durante la menopausia. Antecedentes como preeclampsia, diabetes gestacional y menopausia deben ser considerados factores clave en la evaluación del riesgo cardiovascular futuro de las mujeres.












