Según proyecciones del Consejo Nacional de la Población (Conapo), para el primer semestre de 2026, México contará con aproximadamente 68.6 millones de mujeres. Muchas de ellas enfrentan desigualdades que impactan directamente su bienestar, desde barreras de acceso a los servicios de salud hasta diagnósticos tardíos y tratamientos insuficientes.
La Asociación Civil Mujer, Hormonía y Salud, encabezada por Marcela Vázquez, hizo un llamado a incorporar la perspectiva de género en las políticas públicas de salud, especialmente en etapas clave como la menopausia, ya que la salud de las mujeres no puede seguir atendiéndose con un enfoque neutro.
Indicó que la situación es especialmente preocupante en la salud cardio-metabólica. En México, las enfermedades no transmisibles concentran la mayor parte de las defunciones y, entre las principales causas de muerte en mujeres destacan las enfermedades del corazón, la diabetes tipo 2, los tumores malignos y las enfermedades cerebrovasculares.
Además, la obesidad abdominal, más frecuente en mujeres que en hombres, incrementa el riesgo de resistencia a la insulina y otras complicaciones metabólicas. A esto se suma que muchas mujeres presentan síntomas distintos a los de los hombres en padecimientos cardiovasculares, lo que puede retrasar un diagnóstico oportuno.
Factores clave
Antecedentes como preeclampsia, diabetes gestacional y menopausia deben ser considerados factores clave en la evaluación del riesgo cardiovascular futuro de las mujeres.
Dio a conocer que se ha sometido en el Senado de la República, un exhorto a las autoridades del Sector Salud y el Consejo de Salubridad General para que se actualicen con enfoque de curso de vida y perspectiva de género, los Pronams, las Guías de Práctica Clínica y los Protocolos de Atención Integral de las Enfermedades Crónico Metabólicas y Cardiovasculares.












