No hay coyotes con sarna en el ZooMAT

No hay coyotes con sarna en el ZooMAT

Aunque en redes sociales fueron difundidos videos donde se señaló que un coyote del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT) podría tener rasgos de sarna, Pedro Sánchez Montero, curador de mamíferos en el zoológico, descartó que haya algún ejemplar que presente esa condición.

Explicó que se trata de una ejemplar joven que pasó mucho tiempo encuevada, no obstante, por naturaleza esta especie hace eso como un hábito; es decir, se alimentan y pasan varios días en las cuevas.

Dijo que el animal estuvo cinco días en la cueva y personal del ZooMAT la buscó. De por sí esta especie, al ser cazadora, tiende a que sean delgados y en este caso en particular se le agrega que estaba en una fase de mudar pelaje.

Con lo antes señalado, remarcó que este ejemplar no tenía sarna ni tampoco pulgas. Se llevó a otro espacio para su recuperación por la muda de pelo y para que comiera.

El zoológico cuenta con ocho ejemplares de coyotes; en exhibición solo hay cuatro y dos de ellos son adultos mayores, los otros están en edades juveniles.

Se recomendó a la a población que cuando vean estos videos en redes sociales donde exponen a los animales de una manera errónea, se acerquen al personal del zoológico para consultar la situación y ahí tendrán información más precisa de qué ocurre.

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En otro orden de ideas, Carlos Alberto Guichard Romero, director operativo del ZooMAT, informó que este espacio se encuentra en una etapa de rehabilitación y ahora se construye un tortugario que mostrará las variedades de agua dulce que hay en Chiapas.

Sobre las especulaciones que para hacer la obra se están derrumbando árboles, el biólogo (con 40 años de experiencia en el manejo y la operación del zoológico) dijo que es una de las personas más preocupadas de que el bosque se ubique de la mejor forma.

Dentro de los y trabajos de remodelación que se llevan a cabo en el ZooMAT, enfatizó, lo primero que se cuida es no dañar la reserva El Zapotal, debido a que se trata de un patrimonio para la población de Tuxtla Gutiérrez.

"Es el último pulmón que tiene nuestra ciudad, y es lo que más celosamente cuidamos", complementó.

En el caso de las obras que se están haciendo, puntualizó que se escogió un espacio de bambú (una especie invasora que no deja crecer a otras plantas) y se retiraron esos manchones para hacer la construcción, así también aclaró que no se ha dañado un solo árbol nativo de la reserva.