Los “therians”, una moda que crece entre los jóvenes del país, ha generado sensación en la redes sociales, la cual tendría su primera aparición el pasado sábado por la tarde en la capital chiapaneca, de acuerdo a una convocatoria.
Sin embargo, llegada la hora esperada estos hombres y mujeres que se identifican espiritualmente con un animal, aunque saben que en realidad son humanos, no se presentaron en el parque de la Marimba, que sería el punto de encuentro.
En las redes sociales también se lanzaron convocatorias para una reunión de “therians” en los municipios de Tapachula y San Cristóbal de Las Casas.
Expectadores
En la capital chiapaneca dada la hora indicada, grupos de personas acudieron al punto acordado, algunos comentaban que deseaban conocer a este tipo de personas así como su comportamiento, que ha generado diferentes opiniones en las plataformas digitales.
Y es que, en las redes sociales y medios de comunicación se han mostrado videos de personas con disfraces de perros, gatos, zorros, leones y otros animales.
Además de ello, los portadores de los disfraces imitan ciertas conductas de estos animales. Una conducta que causó diferentes reacciones fue el de un joven que llegó a comer croquetas y obedecer órdenes de las personas que lo rodeaban, tal como lo hace un perro.
En la capital chiapaneca una primera reunión de estos jóvenes había creado expectativa, sin embargo, la convocatoria no logró lo esperado y los Therians chiapanecos no se dejaron ver este sábado.
De acuerdo con la psicóloga clínica, Leticia Pérez de la Cruz, esta conducta no ha sido estudiada a fondo, por lo que no se puede clasificar como trastorno mental.
Dijo que sí hay diferencias con trastornos psicóticos, en cuanto a que la persona therian sabe que de forma biológica es humana y no pierden contacto con la realidad, que siguen en sus empleos o rutinas; mientras que una persona que sufre psicosis sí.
Podría relacionarse también con un sentido de pertenencia porque buscan estar en grupos, esto es bastante común en adolescentes, que en sus etapas de desarrollo buscan una identidad, exploran quiénes son según sus contextos familiares y sociales.












