Planta Moscafrut cumple 33 años

Los insectos estériles ayudan a que las moscas de la fruta no afecten las cosechas. Diego Pérez / CP
Los insectos estériles ayudan a que las moscas de la fruta no afecten las cosechas. Diego Pérez / CP

La Planta de Cría y Esterilización de Moscas de la Fruta (Moscafrut), ubicada en Metapa de Domínguez, cumplió 33 años este mes de octubre y continúa con la misión de proteger a diversos alimentos de la mosca mediterránea, la cual puede afectar grandes extensiones de cosechas.

Este complejo es importante para el campo mexicano, ahí se crían y esterilizan las moscas de la fruta y se producen parasitoides que forman parte de una estrategia sustentable para combatir esta plaga y proteger a los cultivos como mango, guayaba, papaya, ciruela y zapote.

Una amenaza

El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), organismo que se hace cargo del complejo, ha descrito a la mosca de la fruta como una de las plagas de mayor importancia para la fruticultura, de tal forma que, para garantizar la producción de fruta sana, su manejo se debe hacer con un enfoque integral.

Uno de sus grandes aportes es la producción de moscas estériles, que mediante la técnica del insecto estéril ayudan a reducir las poblaciones de moscas silvestres; estas acciones contribuyen a que más de la mitad del territorio nacional se mantenga libre de estos insectos del género Anastrepha.

Beneficios

Con eso se favorece la producción y comercialización de frutos mexicanos en mercados nacionales e internacionales, principalmente Estados Unidos. México es uno de los principales exportadores mundiales de frutas, con un valor anual que supera los nueve mil 500 millones de dólares en ventas externas.

Las exportaciones de frutas desde Chiapas, principalmente del Soconusco y la Costa, registraron un crecimiento anual del 38.5 % en frutas y del 36.1% en cítricos en el último año, destacando como uno de los principales motores del campo del sureste.