La escritora tsotsil, Ruperta Bautista, afirmó que en su libro titulado “Sakpak’an ak’ubal (Lívida noche)”, plantea “hablar de los cuerpos desde lo sacro porque cada cuerpo es un templo relacionado a la naturaleza y el universo. El cuerpo de cada una de las personas es un cuerpo que habitamos una sola vez y luego transitaremos a otro espacio”.
Manifestó que “conversar de los cuerpos también puede ser, o es un acto de resistencia política. La lírica de esta obra no necesariamente responde ni alude obligatoriamente a un contacto erótico, si no que plantea una reflexión consciente de los cuerpos”.
Durante la presentación de la obra escrita en tsotsil y en español, consideró que “estamos sumergidos en un ambiente caótico en lo local y lo global, con acontecimientos que suceden cotidianamente aquí y allá, donde los cuerpos se han vuelto un objeto. Cuerpos avergonzados, ofertados, tratados sin respeto hasta llegar a cuerpos asesinados”.
Hablar sobre los cuerpos desde el respeto
Bautista, quien ganó el Premio de Literaturas Indígenas de América en 2024 por la obra “Presagio Lóbrego”, reiteró que “la primicia original de ‘Sakpak’an ak’ubal’, es una propuesta de hablar sobre los cuerpos desde el respeto”.
Añadió que la obra “no se enfoca solamente al cuerpo femenino, sino que apunta a discutir sobre los cuerpos, femenino y masculino. Pretende dialogar acerca de los cuerpos con otros ojos, con otro tipo de latidos, con otro tipo de respiración. Busca la posibilidad de discutir desde nuestros cuerpos a partir del respeto. Es decir, ser conscientes de lo que somos. Seres inmateriales, quizá seres espirituales. Seres con capacidad de actuar más allá de lo mundano y trivial”.
Expresó que “este caótico sistema de imposición, nos implanta muchas veces cómo actuar, cómo entender y percibir los cuerpos. ‘Lívida noche’ aspira a ocupar la palabra para nombrar este tipo de silencio promulgado sobre los cuerpos. Manifestar el lenguaje del cuerpo desde otros ojos, otras compresiones en la que involucra un relacionarse con respeto. Conectarse fuera de lo morboso, de lo impúdico que hoy en tiempos modernos neocoloniales o poscolonial, el cuerpo se toma como un objeto. Esa es la intención primera de Sakpak’an ak’ubal”.
Comentarios sobre la obra
El también escritor tsotsil, Mikel Ruiz, quien presentó la obra, dijo que “el libro rompe con el tono de Ruperta en sus libros anteriores, lo cual es muy valioso porque un autor que repite, no cambia y está en la misma temática, puede caer en lo aburrido y en un encierro de su propia propuesta poética”.
Agregó: “Cuando los autores apuestan por trabajar algo diferente, no digamos novedoso, de su trayectoria poética es muy interesante porque nos pueden sorprender con lo que están tocando y en Lívida noche, fue muy valiente encontrar en Ruperta esa propuesta e incluso ese riesgo de hablar sobre el deseo, quizá un poco más carnal; este deseo libidinoso que ha sido como siempre un tema tabú en los pueblos originarios, y sobre todo tratarlo en la poesía a partir de una mujer que lo tocó después de abordar temáticas un poco más políticas, aunque lo erótico tampoco deja de ser político, es una forma de manifestar la voz sobre lo que se ha callado y prohibido desde la propia cultura tsotsil en la que no se pueden nombrar ciertas partes del cuerpo, pero sobre todo ciertas experiencias del corazón, desde el cuerpo del hombre y la mujer”.












