Algunos prejuicios respecto a la diversidad sexual prevalecen hoy día, incluso en el ámbito universitario; esto dificulta que muchos jóvenes puedan hablar y expresar libremente su identidad sexual y de género, sin pensar en el rechazo de amigos, familia, profesores y la sociedad.
El docente investigador de la licenciatura en Psicología de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Andrea Yuset Zárate Vidal, comentó que “todavía seguimos batallando con estos temas, incluso aquí en la Facultad, algunos docentes tienen dificultad de poder discernir, nombrar o visibilizar a las personas de la diversidad sexual”.
Hay alumnas y alumnos que viven abiertamente su identidad sexogenérica fuera de la heterosexualidad, pero hay quienes todavía lo viven con dificultad por el estigma que prevalece y que se hace evidente en algunos contextos, pero se busca que todas y todos puedan vivir libremente.
Es importante combatir este problema, porque también es una realidad que algunos jóvenes no tienen una red de apoyo en casa, precisamente por los prejuicios; el no sentirse aceptados por su familia cuando manifiestan su identidad sexual o de género los pueden llevar a caer en una trastorno de depresión, ansiedad o incluso en en una adicción.
Es fundamental que los padres y madres de familia busquen orientación profesional, “es real que al saber que su hijo o hija tiene una identidad sexual o de género distinta se vive una especie de proceso de duelo, buscar ayuda especializada ayuda a que la unión familiar esté presente”.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género 2021, en México la población lésbico, gay, bisexual, trans, intersexual, queer y más (LGBTIQ+), asciende a alrededor de cinco millones de personas.












