Durante la cuarta mesa de trabajo del nuevo Reglamento para el derecho humano al medio ambiente sano, realizada en San Cristóbal de las Casas, ciudadanos expresaron su preocupación sobre cómo la propuesta mantiene una perspectiva antropocentrista, que no busca cómo dotar de derechos a la madre tierra.
Así lo expresó Sergio Urbina, quien agregó que el único país que ha incorporado los derechos de la madre tierra es Bolivia. Pese que a nivel estatal estos ideales son retomados en los Acuerdos de San Andrés Larráinzar, es Comitán el municipio donde, dijo, “ya hay algunas llamadas de atención sobre los derechos de la tierra”.
Panorama
Mencionó que aunque en mayo se celebran las distintas áreas naturales, “los 364 días del año se contaminan, ¿dónde está el derecho de la madre tierra si solo hablamos de la protección del agua para nosotros?”.
Ante estos comentarios, Jade Cantú, directora de Ecología y Medio Ambiente Municipal, indicó que además de incorporar un párrafo que mencione a la naturaleza como un sujeto de derechos, el reglamento ya contiene el principio In dubio pro natura, del latín “en la duda, a favor de la naturaleza”.
Este principio, explicó la bióloga, indica que ante la incertidumbre o falta de pruebas científicas sobre el daño ambiental de alguna acción, las autoridades deben resolver con la mayor protección del medio ambiente.
El ciudadano también expresó su preocupación sobre cómo los reglamentos con este enfoque siguen propiciando que las autoridades “se echen la bolita” ante el daño ambiental, como el que sigue sucediendo en los humedales.












