Rescate, rehabilitación y conciencia: Comaffas

El biólogo Jerónimo Domínguez destacó que la participación ciudadana es clave para frenar el tráfico ilegal de especies. Samuel Meneses / CP
El biólogo Jerónimo Domínguez destacó que la participación ciudadana es clave para frenar el tráfico ilegal de especies. Samuel Meneses / CP

Con más de una década de trabajo, el Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre Mundo Cocodrilo atiende especies víctimas del tráfico ilegal, incendios y urbanización, situación que se ha convertido en una labor cada vez más urgente, de acuerdo con su director, el biólogo Jerónimo Domínguez Lasso.

En medio del crecimiento urbano y el impacto ambiental en la región, este espacio, ubicado en el municipio de Suchiapa, brinda servicios de rehabilitación a diversas especies.

Este recinto ha evolucionado de un sitio cerrado dedicado únicamente a la recepción de animales rescatados, a un centro abierto al público que busca generar conciencia y fortalecer el apoyo ciudadano.

Más de 200 ejemplares bajo resguardo

Actualmente, el centro alberga alrededor de 200 ejemplares en distintas condiciones: algunos en rehabilitación y otros listos para ser liberados.

A lo largo de su historia, han atendido mas de 60 especies y más de 400 animales.

“Hay casos sencillos, donde el animal llega, se hidrata y se libera rápidamente, pero otros requieren procesos largos, como los que llegan quemados por incendios o crías que necesitan cuidados constantes”, detalló.

El centro recibe sobre todo reptiles como cocodrilos y serpientes, pero en los últimos años ha ampliado su capacidad para atender aves y mamíferos debido al incremento de rescates.

Coordinación institucional para rescates

Domínguez Laso explicó que el centro trabaja en coordinación con autoridades como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Protección Civil (PC) y Cuerpos de Bomberos, quienes canalizan a los ejemplares rescatados.

“Cuando alguien reporta un animal, las autoridades lo atienden y, si procede, nos contactan para ver si tenemos espacio. No todos los centros pueden recibir todas las especies; por ejemplo, nosotros no podríamos albergar un jaguar por falta de instalaciones adecuadas”, señaló.

Mascotización, un problema persistente

Uno de los principales factores que impide la reintegración de muchos animales a su hábitat es la “mascotización”, es decir, cuando son criados en hogares sin las condiciones adecuadas.

“Hay animales que fueron criados como mascotas y no saben cazar ni sobrevivir. Nos han llegado loros que no saben comer solos o tejones que no pueden romper un alimento. Liberarlos sería condenarlos a morir”, explicó.

Entre las especies más comunes en zonas urbanas de la región destacan mapaches, tlacuaches, iguanas, aves exóticas e incluso reptiles no nativos cómo pitones, cuya presencia representa un riesgo para los ecosistemas locales.

Frente al aumento de avistamientos en viviendas, el director pidió a la población a mantener la calma y reportar cualquier caso a las autoridades.

“No hay que espantarse ni intentar capturarlos. Lo correcto es llamar al 9-1-1, a Protección Civil (PC) o a un centro de rescate para que el manejo sea profesional”, indicó.

También advirtió que factores como incendios, altas temperaturas y pérdida de hábitat obligan a la fauna a desplazarse hacia zonas habitadas.

El reto: sostener la operación

El principal desafío del centro, subrayó, es el financiamiento.

Cada rescate implica gastos en alimentación, atención veterinaria, medicamentos y logística.

“Nada es gratuito. Desde la gasolina hasta la comida o los tratamientos representan costos. Por eso buscamos alternativas como talleres, visitas guiadas y venta de souvenirs para sostener el trabajo”, explicó.

Es por eso que el espacio abre sus puertas al público los sábados y domingos, de 10:00 a 16:00 horas, ofreciendo recorridos guiados que permiten a los visitantes conocer de cerca a los animales y aprender sobre su conservación.

Finalmente, enfatizó que la participación ciudadana es clave para frenar el tráfico ilegal de especies.

“No comprar fauna silvestre es fundamental. Si no hay demanda, se reduce el saqueo. También es importante informarse y actuar de manera responsable ante la presencia de animales”, concluyó.