En la obra de construcción del nuevo parque Bonampak encontraron restos de los cimientos de la antigua penitenciaría, un emblemático edificio carcelario de principios de siglo pasado en Chiapas.
Lo encontrado, según confirmó el ingeniero Víctor Eduardo Hernández, encargado de la obra, son restos de mampostería, es decir, los cimientos de piedra común que tenía el antiguo edificio conocido como la Peni.
Esta nueva obra, la del parque Bonampak, está siendo responsable con el pasado local; por ello rescata una infraestructura de metal y renueva la cabeza maya, para marcar la identidad local.
Hallazgo
Se trata de piedras regulares que habían quedado enterradas tras la demolición de la Penitenciaría Estatal y construcción de la Plaza de las Instituciones, pero en el trabajo de mejoramiento de suelos que se está realizando para el nuevo parque, aparecieron.
Confirmó que dichas piedras son comunes, sin registros ni marcas, por lo que representan solamente una vuelta a la historia reciente.
Finalmente, dijo, los suelos del parque se continúan mejorando, así como los trabajos generales de la obra que se construye en las inmediaciones de la cabeza maya, en la capital del estado.
Antropología
Al respecto, el antropólogo César Serrano explicó que este tipo de cimientos eran comunes, realizados con base solamente en piedra común, por lo que las rocas desenterradas no tienen registro patrimonial.
No obstante, permiten conocer un tanto el pasado reciente, los métodos de construcción, pero sobre todo reflexionar sobre la importancia del rescate arquitectónico de los pueblos, pues la antigua penitenciaría debería haberse conservado parcial o totalmente.
Recordar que la penitenciaría, o la cárcel local, fue construida en los años cuarenta en la administración del gobernador Rafael Pascacio Gamboa. Una cárcel ubicada en la salida y entrada de Tuxtla, para ese entonces.












