A tres meses de haberse creado la Dirección de Transporte Aéreo de la Secretaría de Seguridad del Pueblo del Estado de Chiapas, se ha consolidado una estrategia de vigilancia y auxilio ciudadano desde el aire, así lo informó su titular, Néstor Moisés Landeros González.
El también comisario detalló que durante este periodo se priorizó la legalización total del helicóptero Black Hawk, así como el mantenimiento del Bell 407, con el objetivo de garantizar que ambas aeronaves se mantengan en condiciones aeronavegables para responder a las órdenes encomendadas por la Secretaría.
Landeros González explicó que se han realizado vuelos de disuasión sobre las principales vías carreteras de comunicación de todo el estado. Estas acciones tuvieron un desempeño relevante durante el periodo vacacional de finales de marzo, sobre todo en la región de la costa chiapaneca.
Labores humanitarias
Además de las labores de disuasión, la unidad aérea ha efectuado traslados médicos, ayuda humanitaria mediante el transporte de despensas y operativos de salvaguarda ciudadana en carreteras, particularmente en zonas de difícil acceso por vía terrestre.
Algunas de estas misiones se han realizado durante la madrugada, en coordinación con el grupo de inteligencia, siguiendo instrucciones del titular de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño.
El director subrayó que la dirección ha participado en apoyo aéreo para operativos contra grupos delictivos, operando tanto de día como de noche e incluso en condiciones meteorológicas complicadas, siempre sin vulnerar la seguridad de las aeronaves y del personal.
Adiestramiento aéreo
Landeros González destacó que la Agencia Federal de Aviación Civil exige que los pilotos se capaciten cada seis meses; recientemente se culminó el adiestramiento de los cinco pilotos que integran la unidad, más el propio director, quien también es piloto aviador e instructor en helicópteros Bell 206 y 407.
Respecto a las funciones específicas de la dependencia, el titular precisó que las aeronaves se emplean prioritariamente para las operaciones de seguridad, pero también para ayuda humanitaria.
En días previos se trasladaron despensas a habitantes de San Luqueño La Costa, perteneciente al municipio de Tonalá, así también a personas que habitan en zonas de difícil acceso terrestre.
En cuanto a inversión tecnológica, Landeros González señala que actualmente se realiza un estudio para adquirir una cámara FLIR, equipo que permitirá la detección de delincuencia y grupos subversivos a distancia, con el objetivo de no vulnerar la vida humana.
Asimismo, se analiza la compra de un sistema para extinción de incendios, el cual puede ser instalado en el helicóptero Black Hawk como parte de la tecnología que se incorporará en el futuro a la Dirección de Transporte Aéreo.
El director enfatizó que la creación de esta área por parte del gobernador refleja la voluntad de no escatimar recursos en materia de seguridad, y que los resultados obtenidos en estos tres meses son tangibles en beneficio de los chiapanecos.












