El 14 de febrero, la celebración del Día del Amor y la Amistad continúa siendo una de las fechas más esperadas del año. Lejos de los festejos ostentosos, la mayoría de las personas opta por planes sencillos, priorizando la convivencia y los detalles con valor emocional.
Los planes más comunes incluyen salir a cenar, preparar una comida en casa, acudir al cine o reunirse con amigos.
En el caso de parejas jóvenes, destaca la preferencia por experiencias compartidas, como una cena especial o una caminata, por encima de regalos costosos.
“Para mí lo más importante es pasarlo feliz con mi novia, estar juntos y comer algo rico. Con eso somos felices”, expresó Raúl Castañeda, ciudadano.
Obsequios más comunes
En cuanto a los obsequios, las flores siguen encabezando la lista, seguidas de chocolates, peluches y cartas o mensajes personalizados.
Asimismo, la ciudadanía prefiere regalos prácticos o hechos a mano, en especial cuando se trata de amistades o familiares.
“No se trata del precio, sino del detalle”, destacó.
Respecto al gasto, la mayoría destina entre 300 y 800 pesos para celebrar la fecha, aunque hay quienes ajustan su presupuesto y gastan menos de 300 pesos.
“Desde que tengo novia siempre ahorro para estas fechas, aunque somos estudiantes me gusta celebrarlo y gastar un poco más. Además ella también gasta en mí, así que es bonito”, enfatizó Óscar López, también ciudadano.
Un sector más reducido invierte más de mil pesos, principalmente cuando planean cenas en restaurantes o escapadas de fin de semana.
Las razones para celebrar el 14 de febrero van desde la tradición hasta la necesidad de hacer una pausa en la rutina.
Para muchos, es una oportunidad de reforzar vínculos, agradecer la amistad o recordar a la pareja la importancia del afecto cotidiano.
“No es solo para novios, también es para amigos y familia. Recordar que el amor es el amor en todas sus formas”, expresó Lucía Moreno, ciudadana.
Historia
El Día del Amor y la Amistad tiene su origen en la figura de San Valentín, un sacerdote que, según la tradición, celebraba matrimonios en secreto en la antigua Roma.
Con el paso del tiempo, la fecha se consolidó como una celebración del amor romántico y, posteriormente, de la amistad.
Desde el siglo XX su popularidad se extendió a distintos países, incluido México, donde adquirió un carácter social y comercial.
En la capital chiapaneca la celebración mantiene un equilibrio entre tradición y modernidad.
El 14 de febrero sigue siendo un motivo para compartir tiempo, expresar cariño y fortalecer relaciones, confirmando que el valor simbólico continúa vigente.












