Soy político por vocación y digo lo que pienso: Guillén

Mario Guillén en los estudios de Cuarto Poder. Íngrid Pérez / CP
Mario Guillén en los estudios de Cuarto Poder. Íngrid Pérez / CP

Mario Guillén Guillén, quien describe a Eduardo Ramírez Aguilar como un “árbol frondoso” que da una gran sombra, se autodefine como un político con vocación, apasionado, humano, que escucha y es empático; alguien que comete errores, pero que dice lo que piensa.

En entrevista para TVO de Cuarto Poder, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, elogió lo conseguido en el presente sexenio en seguridad y educación.

Adelantó que va y está en puerta una legislación de paridad efectiva que pretende, en acuerdo con los partidos políticos, conseguir que la mitad de las alcaldías sean encabezadas por mujeres, porque son más “honestas que los hombres”.

Además de mostrarse orgulloso de su padre, un “campesino sin tierra”, Mario Guillén recordó sus trabajos de boleador de zapatos, checador en una central de abastos y chofer; se considera un líder dentro de Morena aunque no tenga el cargo.

Ponderó el trabajo que ha realizado la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, una mujer de carácter, y refrendó su compromiso con los derechos de minorías, como la comunidad LGBTTIQ+, porque “para eso están los legisladores”.

De sus inicios

“Mi papá era encargado de ranchos, un campesino sin tierra. A él le tocaba estar en toda la zona de Chicomuselo, Frontera Comalapa, La Trinitaria y Comitán, cuidando propiedades de sus patrones y yo iba acompañándolo. Pasé por muchos lugares.

Estuve en varias escuelas y la preparatoria la hice en Comitán, donde nos establecimos de manera más formal. Fui boleador de zapatos, cobrador en la Central de Abastos de Comitán y transportista, donde estuve 30 años, chofer de mi combi”.

“Me casé joven, a los 21 años de edad, y cuando las condiciones me lo permitieron estudié los fines de semana en Comitán y terminé Derecho en San Cristóbal”.

Así rememora Mario Guillén sus inicios. Cuenta cómo fue que conoció al hoy gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez, a quien considera su amigo y parte de su familia.

—¿Es más fácil ser chofer o ser político?

Todos los trabajos tienen sus cosas. Si no sabes manejar tu vehículo, pues arriesgas la vida de personas que confían en ti. Debes estar preparado para hacerlo bien, y la política es un arte para la cual muchas veces debes saber escuchar.

Al lado de El Jaguar

Además de hacer alusión a Dios en varias ocasiones, aunque no sea un religioso y considerar que será historia la que juzgará los actos, Mario Guillén recordó cómo fue que empezó su andar al lado de El Jaguar.

—¿Cómo fue el primer contacto con el gobernador?

Hemos construido una amistad. Yo lo considero, antes que nada, parte de mi familia. Mi mayor deseo es que cuando pase este tiempo del servicio público podamos tomarnos un cafecito, platicar de todo. Tenemos muchas cosas en común: salir a montar a caballo, en la bicicleta, correr.

“Yo siempre he luchado por mi deseo de opinar, por como yo veo las cosas y lo sabe mucha gente, que de repente soy medio disruptivo porque pienso y hablo como lo siento”, dijo el diputado local, quien bromea respecto a que algunos le dicen “Grillén” por decir lo que piensa.

—¿Cómo es el gobernador Eduardo Ramírez más en corto?

Es un hombre solidario, transparente, un hombre bueno. Para poder hablar de una persona es importante conocer su pasado. Cuando un político utiliza a las personas y las va dejando tiradas, ellos se van quedando molestos. Y con Eduardo Ramírez, la gran mayoría lo siguen acompañando. Es “como un árbol frondoso que da sombra”.

Lo anterior, precisó Mario Guillén, no quiere decir que El Jaguar establecerá complicidades con funcionarios o secretarios, pues eso le impediría corregirles.

Se refirió así a la “limpia” de instancias como la Secretaría de Salud, donde funcionarios que incurrieron en actos de corrupción han sido encarcelados.

—¿Mario Guillén le ha dicho cosas incómodas a Eduardo Ramírez?

Sí, pero él es muy respetuoso. Siempre, como en las mejores familias no estamos de acuerdo, sobre todo en la pasión política. “A veces yo he querido ser candidato y él no ha visto el momento propicio, pero yo soy terco pues. Me he llevado mis frentazos y eso lastima. Pero somos maduros y reconocemos cuando nos equivocamos. Sí hemos tenido diferencias, lo reconozco, pero jamás lo he traicionado”.

El antes diputado federal recordó que junto a El Jaguar, tuvo un sueño de que él fuera gobernador, y a pesar de lo que sucedió en 2018 cuando parecía que lo sería y no ocurrió así, aquí están.

“Nos quedamos poquitos. Juan Pablo Montes de Oca, que en paz descanse, fue uno de los que resistió los embates, tu servidor, Fernando Bermúdez, Roy Mandujano y muchos otros”, indica, al recordar ese episodio.

Cuando al legislador se le plantea hacer un balance sobre los casi dos años del gobierno de la Nueva ERA, vuelve al 2003. Relata que entonces, Eduardo Ramírez fue nueve meses alcalde de Comitán, pero ese periodo bastó para dejar su marca, y eso le permitió que en 2007 volviera a ser candidato y ganara. “Es un político de tiempo completo. Yo no le aguanto el ritmo”.

—¿Por qué Eduardo Ramírez dice que vino a escribir la historia?

Es un hombre que lee mucho y todo lo que hace tiene un sustento ideológico, no son ocurrencias.

La Nueva ERA

—¿Cómo evalúa su gestión, insisto?

Yo no tengo ningún reparo en decir que ha sido el mejor gobernador que ha tenido Chiapas, por todo lo que se ha logrado. Nosotros llegamos tres meses antes que él para preparar el presupuesto y cuál era el sentir del chiapaneco: “la paz”.

“Los grupos de la delincuencia estaban haciendo lo que querían y nadie decía nada. El cobro de piso ya era algo aceptado.

Hoy se ha transformado esa percepción de inseguridad y lo dicen los indicadores nacionales, Chiapas es uno de los estados más seguros. Hay inversión en seguridad, preparar a los policías, becas para sus hijos, no es solo una ocurrencia”, indicó Guillén Guillén, además de resaltar logros como Chiapas Puede y la atención en los municipios más rezagados.

—Sobre el combate a la corrupción, ¿cómo lo ve desde la Jucopo?

Pues ya saben los funcionarios a lo que se atienen si tocan el dinero público. El gobernador no se ha detenido. Ya nos dijo, aunque nosotros seamos otro poder, que son responsables de lo que pase en sus dependencias. Y si hay señalamientos de corrupción como lo que pasó en salud, se actúa inmediatamente.

—¿No hay intocables en este sexenio?

Yo creo que no. Me dijo el gobernador, la semana pasada “mira, si yo me coludiera con un secretario, el que sea, ¿tú crees que yo tendría la calidad moral para exigirle?”. A él no lo mueve el dinero, él va trascender por sus resultados.

Paridad efectiva

Tras explicar cuáles son las funciones de la Jucopo, el presidente resaltó que se han aprobado varias legislaciones, algunas de ellas polémicas y están otras en puerta.

“Estamos en espera de una reforma muy importante que tiene que ver con paridad efectiva, antes de octubre, que en la mitad de los municipios de Chiapas se postule a puras mujeres. Tiene que ver mucho con la voluntad de los partidos, es una deuda que tenemos con las mujeres”, dijo el diputado, quien opinó que esta ley permitirá que se evite la simulación en los ayuntamientos.

Sheinbaum, mujer de carácter

En la recta final de la conversación, se refirió a Claudia Sheinbaum Pardo como “una mujer muy preparada, de mucho carácter, que ha enfrentado crisis y ha sabido sobrellevar al gobierno de Estados Unidos”.

“Me ponen en todos los espacios”, respondió cuando se la planteó que él ha sonado para ser líder de Morena y se consideró “de izquierda”.

Indicó que el movimiento no ha fallado, pero quizá sí algunos de sus integrantes que han cometido errores. “A algunos habría que ponerlos en su lugar”.

—¿Pero le gustaría ser líder de Morena?

No lo sé, en los hechos creo que soy un dirigente de Morena, sin tener el nombramiento como tal.

—¿Dónde se ve Mario Guillén en 2030?, ¿Tomando café con Eduardo Ramírez?

Los políticos sufrimos de calenturas anticipadas, pero yo no las padezco. Yo a Eduardo Ramírez lo veo con mucho futuro político y me veo al lado de él caminando en otra aventura tal vez.