Tradiciones que destacan; coronas hechas a mano

Los hijos del señor Jesús Chacón han aprendido a elaborarlas para seguir la tradición. William Chacón / CP
Los hijos del señor Jesús Chacón han aprendido a elaborarlas para seguir la tradición. William Chacón / CP

La familia Chacón Jiménez se ha encargado de conservar varias tradiciones de orígenes zoques hasta nuestros días. Una de ellas es la elaboración de coronas de flores de temporada tejidas a mano, creadas con la finalidad de honrar y recordar a sus seres queridos que ya partieron de este mundo y celebrar el Día de Muertos.

De acuerdo con el señor Jesús Chacón, el jefe de familia, se acostumbra a elaborar coronas de flores como un homenaje a las personas que se dejan del plano terrenal, ya que simboliza la vida eterna y el renacimiento.

Mantienen la tradición

Actualmente son pocas personas que acostumbran hacerlo de esto forma. Generalmente en los funerales se utilizan las coronas que elaboran en las florerías, que, si bien tienen su mérito, las tejidas a mano son el origen de esta tradición.

“Hacer las coronas es como una forma de hacer un homenaje, de recordar con cariño a nuestros seres queridos. En mi caso, a dos hijos, a mis papás, a mis suegros, mi hermano. Por eso trato de seguir con esta tradición, que no desaparezca”.

Aprendió desde pequeño

Cuenta que aprendió desde muy joven este oficio, con sus abuelos y su mamá. Utilizaban todo tipo de flores durante el año, pero en la celebración de Día de Muertos, solo de temporada, como la musa, de seda, la llamada flor de lechita y otras.

Cada año, la noche del 1 de noviembre se sentaban con su mamá a hacer coronas, para que el 2 las fueran a dejar al panteón a sus fieles difuntos. Algo que le trae muchos recuerdos, además de los nuevos que ha hecho con su familia.

Es así, que ha mantenido esta tradición hasta sus días, junto a sus hijos y su esposa. La noche del 1, se reúnen para regalar dulces a los niños que pasan por su vivienda a pedir la tradicional calabacita tía, para elaborar las coronas y al final cenar tamales y café.

Sus dos hijos mayores se han involucrado en esta tradición y aprendieron a elaborarlas, incluso una de sus nueras. Mencionan que mantener vivas este tipo de actividades para es muy significativo para ellos, porque reúne a la familia durante los dos días. Ya planean involucrar a sus nietos.

Cuando acuden al panteón a visitar a sus fieles difuntos y dejar las coronas, llaman la atención de todas y todos, porque lo cierto es que ya muy pocas personas saben hacerlas. Incluso a don Jesús mucha gente lo busca para que acuda a sus viviendas a elaborar algunas cuando un familiar fallece.