Un periodismo crítico y profesional en Chiapas

Isaín, o Chaino, como lo conocen sus amigos del gremio, conserva su primera credencial de Cuarto Poder. Ingrid Pérez / CP
Isaín, o Chaino, como lo conocen sus amigos del gremio, conserva su primera credencial de Cuarto Poder. Ingrid Pérez / CP

Isaín Mandujano Camacho inició su carrera periodística desde 1995 en Chiapas; al poco tiempo comenzó a colaborar en Cuarto Poder. En esa etapa recuerda una lucha que emprendieron las y los periodistas locales, misma que esta casa editorial abrazó, contra la Ley Mordaza del exgobernador Pablo Salazar.

Fue una legislación que impuso para sancionar la difamación y la calumnia con más años. Cuando le tendencia nacional e internacional era despenalizarla, en Chiapas estaban triplicando las sanciones.

Aunque mantenía una relación cortés con el entonces mandatario estatal, manifestó su rechazo como periodista contra la Ley Mordaza, “que tenía un mensaje claro y directo, y era Cuarto Poder”, porque no era usada por el ciudadano común sino por políticos y funcionarios en contra de la prensa.

Porque Cuarto Poder era el medio más crítico y, en ese entonces, recibió como colaborador al periodista Ángel Mario Ksheratto, que antes laboraba en otro diario local donde fue acusado de cometer un supuesto delito por el cual lo despidieron por influencia del gobierno de Salazar.

En Cuarto Poder fue donde inició una persecución y embestida contra el periodista, que terminó en encarcelamiento. En ese lapso, dice Isaín, se topó con Pablo Salazar y éste le dijo que dejara de escribir para este diario, aunque no lo tomó como amenaza.

Lo cierto es, dice, que Pablo Salazar nunca reconoce que lo que hizo fue abuso de poder. Modificar y aumentar la sanción por difamación y calumnia en el Código Penal era un mensaje directo para este medio de comunicación.

Persecución a don Conrado de la Cruz

Isaín platica que le tocó ver y documentar la persecución política de Pablo Salazar contra don Conrado de la Cruz Jiménez. En su perspectiva, todo fue porque tenía rencor contra la prensa chiapaneca por publicar notas en su contra en su campaña y su mandato, supuestamente orquestadas por el PRI.

En marzo de 2013 o 2014, recuerda que publicó un artículo periodístico en esta casa editorial donde fundamentó todo lo que fue la lucha contra la Ley Mordaza de Pablo Salazar. Fue el primer periodista en analizar la legislación y publicar algo así, incluso le dieron una plana completa.

Sus inicios

Mandujano es originario de Cintalapa, pero radica en Tuxtla Gutiérrez desde el 90, para estudiar la preparatoria y la universidad. Cursó la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), siendo parte de la segunda generación, del año 94 al 99.

Su iniciativa y ganas de aprender lo llevaron a hacer periodismo casi a la par de iniciar la carrera. Comenzó en una revista llamada Este Sur, que dirigía el finado periodista Pepe López Arévalo. Para él fue la ventana al mundo de la comunicación y el periodismo.

A partir de colaborar en la revista y conocer a gran parte de los reporteros, es que se vinculó con Cuarto Poder, fue el segundo medio de comunicación para el que escribió a finales del año 96.

El director de la revista publicaba una columna en este periódico, él se encargaba de llevarla y ahí conoció a Paco Barbosa, antiguo jefe de información, fue así que le ofreció la colaboración.

Don Conrado y la maestra

Ahí fue donde conoció a don Conrado de la Cruz, el dueño de Cuarto Poder, que trabajaba junto a su esposa, la maestra María Morales Ruiz. Los recuerda bastante involucrados en la edición y producción del periódico todos los días. Eran una pareja que trabajaban en equipo, complementados.

En la etapa en que se vinculó a Cuarto Poder había comenzado una transición, con modificaciones en los colores, tipografía, en la portada, de manera constante. “Me toca conocer un Cuarto Poder en una etapa de transición y de modernización”.

Además de Paco Barbosa, conoció a Memo Henríquez y Toño Carillo, que formaban parte del equipo de esta casa editorial y sacaban las ediciones diarias.

Cuarto Poder era una periódico en el que muchos jóvenes y colegas querían trabajar, porque daba mayor presencia por su circulación y enfoque. Había otros medios impresos en ese momento, algunos bastante buenos y profesionales, pero ninguno tenía el mismo impacto.

Fue a partir de ahí que comenzó a colaborar en otros medios locales, saltando a otros nacionales e internacionales, para que al poco tiempo se integrará a la fila de la revista nacional Proceso, donde estuvo durante 26 años, donde tenía libertad para moverse por el país.

¿Cómo era ejercer el periodismo a partir del 94?

Yo siempre digo que no me tocó cubrir el levantamiento armado zapatista, pero me tocó cubrir todo lo que devino después, que fue muy violento, trágico, álgido, porque habían emboscadas, masacres, enfrentamientos, invasiones de tierra, operativos policiacos.

Del 94 al 2000 que me tocó ser reportero, fue una etapa muy radical, muy violenta, en la cual muchos periodistas de México y del mundo querían estar en Chiapas. Los colegas periodistas tuvimos la oportunidad de destacar, de dar a conocer nuestro trabajo a nivel nacional e internacional.

Yo tuve una charola que era del Este Sur, pero para mí tener una charola de Cuarto Poder fue algo padre, te sentías importante, como policía, porque no cualquiera podía tener una. En la carrera todos hablan de eso y todos querían una, trabajar ahí.

¿Qué tipo de información publicabas?

Mi periodismo me llevó a la cobertura de movimientos sociales, movimientos campesinos, movimientos indígenas, cuestiones de derechos humanos, protestas magisteriales, obreras, movimientos de la comunidad gay que también era importante, los trabajadores, las prostitutas.

Mi periodismo estuvo más enfocado y ligado a reos encarcelados por cuestiones injustas, reclamos, a protestas. Cuarto Poder fue una buena plataforma para dar a conocer esas voces que buscaban un espacio para hacer ver y escuchar.

A mí me gustó esa etapa de Cuarto Poder, yo la viví, me encantó. Yo recuerdo muy bien varios reportajes. Uno que me gustó mucho, publicado en marzo del 97, fue por el caso Chimalapas, cuando se cumplían 30 años de ese conflicto.

¿Alguna vez recibiste una amenaza?

Del gobierno sí, incluso Herrán Salvatti me lanzó una amenaza velada, le tuve que hablar al gobernador y le dije por favor hable con su fiscal, en ese entonces procurador, porque me está amenazando, y se enteró Pablo Salazar. Todo fue porque siempre cuestionábamos sus acciones.

¿Porque consideras que ha sobrevivido el Cuarto Poder?

Yo creo que Cuarto Poder ha tenido una visión empresarial de los dueños, que ha sabido invertir en ambos tenores, en el equipo editorial, pero también en el equipo tecnológico.

A diferencia de otras empresas de comunicación le invierte a su propio medio cuando tienen ganancias. Otras lo tienen como la gallina de los huevos de oro, que no le dan a comer. Cuarto Poder ha combinado esa visión con el periodismo, que no es nada fácil.