Con apenas un año dentro del Powerlifting, Marvin Abimelet Guzmán ya se perfila como una de las jóvenes promesas de esta disciplina en México.
A sus 16 años, el chiapaneco ha construido una trayectoria ascendente, marcada por los títulos, medallas y una evolución constante en cada ejecución de sentadilla, press de banca y peso muerto.
Inicio trepidante
Su acercamiento al Levantamiento de Potencia comenzó a los 14 años de edad, entrenando primero en casa y después pidió permiso a su madre para acudir a un gimnasio. Ahí conoció a un amigo que le explicó en qué consistía este deporte y lo animó a practicarlo formalmente. “Yo ya hacía los ejercicios básicos, pero sin saber que eso era Powerlifting”, recuerda.
La primera competencia fue complicada y los nervios estuvieron cerca de dejarlo fuera, pues desconocía los comandos y pretendía abrir con un peso demasiado alto. Aquella experiencia le enseñó la importancia del descanso, la alimentación y la estrategia en cada intento.
Para controlar la presión antes de subir a la tarima utiliza música que lo motive, se palmea los hombros y recibe el apoyo de sus compañeros.
El joven combina sus estudios de preparatoria con sesiones de entrenamiento que pueden superar las cuatro horas diarias. “Aunque me falte un ejercicio o ya no tenga ganas, voy y termino la rutina. Siento que cumplir con lo que debo es lo que me ha hecho mejorar”, afirmó.
Primeros logros
Su salto a los reflectores llegó en el Torneo del Jaguar 2.0, celebrado en Tuxtla Gutiérrez y avalado por la Liga Mexicana de Powerlifting.
En ese certamen se consagró campeón de la categoría sub-junior y obtuvo el título absoluto, pese a que un mes antes había sufrido una lesión en la zona lumbar.
“Todo mi esfuerzo de varios meses valió la pena. Era algo que quería, que me costó demasiado y lo pude lograr”, expresó el atleta, quien también recibió reconocimiento por el mejor movimiento de sentadilla.
Escenario nacional
Tras consagrarse en su estado, llegó la prueba nacional en Guadalajara, donde formó parte de la representación de Chiapas liderada por Iris Herrera.
Marvin compitió durante cerca de siete horas y consiguió primeros lugares en la clasificación general, sentadilla y press de banca, además del segundo sitio en peso muerto. En el Panamericano, disputado dentro del mismo evento, se adjudicó el primer puesto en las tres modalidades.
La experiencia también le dejó una lección. “Aprendí que no debo confiarme”, señaló tras fallar un intento de 200 kilogramos en peso muerto. Poco después, durante los entrenamientos, logró completar ese mismo peso en tres repeticiones.
Sus resultados le abrieron la posibilidad de competir ya a nivel internacional, pues cuenta con el pase para el Arnold Sports Festival 2027, en Estados Unidos.
Sin embargo, antes tendrá dos competencias oficiales más en Chiapas y Puebla en los próximos meses, donde buscará seguir sumando experiencia y mejores marcas.












