La afición que se dio cita en la función de Lucha Libre vivió una noche cargada de intensidad con la lucha estelar de revancha; un combate que había sido solicitado nuevamente por el público tras el enfrentamiento que ambas parejas protagonizaron meses atrás.
En esta ocasión, Santo Jr. y Sagrada volvieron a encontrarse frente a frente con Fishman Jr. y Turipache, en una batalla que desde los primeros segundos dejó claro que la rivalidad seguía más viva que nunca.
El parecido de Santo Jr. con su legendario abuelo es imposible de negar. Desde su forma de pararse en el encordado hasta la manera de moverse en el ring recuerdan al histórico personaje de la Lucha Libre mexicana. Sin embargo, este heredero del legado ha mostrado una versión renovada, con mayor velocidad y un estilo que mezcla técnica con momentos de rudeza cuando la situación lo exige.
Sin piedad
Conforme avanzaba la contienda, el enfrentamiento fue subiendo de tono y las reglas quedaron prácticamente de lado. Los luchadores recurrieron a todo tipo de objetos para dañar a sus adversarios, utilizando escobas, sillas, botellas de vidrio e incluso un huacal, armas improvisadas que provocaron momentos de gran tensión dentro y fuera del ring.
Uno de los episodios más dramáticos se vivió cuando Sagrada y Fishman Jr. terminaron con las máscaras rotas y el rostro ensangrentado, consecuencia de los fuertes golpes que se propinaron en medio de una rivalidad que parece no tener fin.
El combate se volvió cada vez más caótico hasta llegar a un desenlace completamente polémico. En medio del desorden, los cuatro luchadores comenzaron a intercambiar golpes bajos sin que el réferi pudiera controlar la situación.
El momento más inesperado ocurrió cuando también el árbitro conocido como “El Catrín” terminó recibiendo un duro fault en medio de la confusión generalizada. Con todos los protagonistas tendidos sobre la lona y el ambiente completamente encendido, el réferi tomó una decisión que causó polémica entre los asistentes: otorgó la victoria a los rudos, provocando de inmediato el descontento del público, que respondió con abucheos y reclamos por el resultado.
Rivalidad
De esta manera concluyó una lucha estelar, la cual dejó claro que la rivalidad está lejos de terminar y que seguramente volverá a provocar que los aficionados exijan la revancha.












