56 días

56 días

Es un thriller psicológico basado en la novela 56 days, escrita por la autora irlandesa Catherine Ryan Howard. Aunque la serie toma la idea central del libro —reconstruir una relación que se desarrolla durante 56 días y termina en un crimen—, la adaptación televisiva prescinde del contexto del confinamiento por el covid-19 que aparecía en la novela. En su lugar, la historia se centra en el misterio, los secretos de los personajes y en una intriga que va creciendo a medida que avanza el relato.

Relato policiaco

La serie dosifica la información mediante una estructura narrativa que juega constantemente con los tiempos. De hecho, comienza con un descubrimiento perturbador: la policía encuentra un cadáver sumergido en un líquido corrosivo en la bañera de un lujoso apartamento. El estado del cuerpo impide reconocer a la víctima, lo que abre el misterio desde el primer momento.

El apartamento pertenece a Oliver Kennedy. Sin embargo, el estado del cadáver impide saber si la víctima es el propio Oliver —interpretado por Avan Jogia— o Ciara Wyse (Dove Cameron), la joven que se ha instalado en su casa con la excusa de una fumigación y con la que comenzaba una relación. Esa incertidumbre se convierte en el punto de partida de la historia.

A partir de ahí, los investigadores deben reconstruir los 56 días transcurridos desde que ambos se conocieron en un centro comercial, aparentemente por casualidad, hasta el momento del crimen. Son también los 56 días que han pasado desde que Ciara se instaló en el apartamento de Oliver tras convencerlo de que debía abandonar temporalmente el piso que acababa de alquilar porque el edificio necesitaba una reparación estructural y una fumigación.

La investigación corre a cargo de los detectives Karl Byrne, interpretado por John Boyega, y Amy Keegan, interpretada por Katherine Kelly. Entre ambos existe una relación profesional algo tensa, agravada por los problemas personales de la detective Keegan, que mantiene un vínculo complicado con un joven delincuente.

Desentrañando el misterio

Uno de los mayores atractivos de la serie es el personaje de Oliver Kennedy, un hombre enigmático cuya vida parece demasiado perfecta. Tiene un buen trabajo y una situación económica cómoda gracias al apoyo de un hombre influyente que muestra por él un interés muy particular. La relación entre ambos es ambigua, casi de protector y protegido, y está marcada por una historia previa vinculada al padre de Oliver.

A lo largo de los episodios se muestra cómo Oliver vive con una permanente sensación de amenaza. Apenas duerme, parece siempre alerta y actúa como si temiera que algo de su pasado pudiera salir a la luz. Tiene un interlocutor con el que habla cuando se siente mal, mas adelante sabremos que se trata un un terapeuta muy particular. La presencia de una periodista que investiga precisamente ese pasado y se ha instalado en su mismo edificio contribuye a aumentar la tensión que rodea al personaje.

El caso de Ciara, en cambio, pronto descubrimos que su acercamiento a Oliver no fue casual ni inocente y que su relación con él la propicio con la intención de aprovecharse de su dinero. Sin embargo, las razones que la llevaron a actuar de esa manera no se revelan hasta más avanzada la historia.

Aunque ambos forman una pareja físicamente atractiva, entre ellos existe desde el inicio una incomodidad latente, una sensación de desconfianza que la serie trama y provoca con acierto para aumentar la tensión dramática.

El relato alterna la investigación policial y los recuerdos de la relación entre Oliver y Ciara en su breve convivencia. Con cada episodio aparecen nuevos detalles sobre mentiras, manipulaciones y secretos que marcaron esos 56 días.

Sin revelar el desenlace, el misterio se construye alrededor de varias preguntas fundamentales: ¿quién es realmente la persona que aparece en la bañera?, ¿qué ocurrió en el apartamento?, ¿y quién estaba diciendo la verdad?

El final está pensado para resultar sorprendente, ofreciendo un giro que obliga a reinterpretar buena parte de lo que el espectador ha visto hasta ese momento. Porque, en realidad, a pesar de toda la información que parece ir aclarando el caso, la serie sugiere continuamente que todavía queda todo por desvelar.