El grupo de actuación del Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa presentó el ejercicio escénico Pero le hemos matado sin mala intención, en la sala Jorge Escobar del mismo recinto.
La puesta en escena consta de tres partes: la primera pertenece a la obra Picnic, de Fernando Arrabal; la segunda, a La cantante calva, de Eugéne Ionesco, y la última corresponde a El triciclo, de Fernando Arrabal. Al respecto, Lenin D’Zunún, director del montaje, explicó que cada estas piezas son representativas del movimiento conocido como teatro del absurdo.
“Este concepto surge después de la segunda guerra mundial, por lo que sus temáticas están muy enfatizadas a hablar sobre la existencia o inexistencia de la vida, ya que la sociedad, después de un segundo conflicto bélico, no sabía hacia dónde ir e incluso las obras no tenían una estructura definida, como un principio y un desarrollo, sino que parecen algo repetitivo, porque justamente hablan de cómo vivir sin sentir que el tiempo no pasa”, abundó.
Sobre la sede
Asimismo, refirió que el espacio donde se presentó la obra —conocido como la sala Jorge Escobar— es un sitio con historia, ya que muchas compañías teatrales ensayan ahí. Entonces, el lugar se acondicionó para tener las características de un foro y que el público pudiera disfrutar esta una experiencia de teatro íntimo.
Destacó que en dicha sala se han llevado a cabo funciones de La peor señora del mundo y Pero le hemos matado sin mala intención, entre otras piezas, con una gran respuesta de la audiencia. “Lo anterior nos demuestra que sí hay público interesado en consumir teatro. Sabemos la responsabilidad y por ende intentamos hacer un trabajo digno para que puedan venir a disfrutar estas puestas en escena”, expresó.
Finalmente, informó que en los próximos meses habrá más obras de teatro completas, como La peor señora del mundo, El triciclo y La cantante calva, por lo que invitó a estar pendiente de las redes sociales del Teatro de la Ciudad.












