Explora el universo mítico y la cosmogonía maya de los pueblos indígenas de Chiapas. Retrata un mundo habitado por dioses antiguos que pueden ser tanto benéficos como crueles. Los relatos abordan temas como el amor, la muerte, la vida en el campo y la compleja interacción entre las comunidades originarias y el mundo exterior.
Los cuentos de Benzulul, enmarcados dentro de lo que la crítica denomina el ciclo de Chiapas, y que incluye entre otros autores a Rosario Castellanos, tratan sobre todo del mundo indígena. Universo reducido al parecer, habitado por los antiguos dioses mayas, benéficos y crueles, y que en forma inquietante dilata sus límites de modo que el lector moderno puede sumergirse en él y reconocerse.
¿De qué trata?
Esta y otras publicaciones del conocido Ciclo de Chiapas están vinculadas al entorno sociohistóricos de los autores que participaron en los proyectos culturales y políticas públicas del gobierno de Lázaro Cárdenas del Río, con la intención de atender a la población indígena, delinear la identidad nacional y homogeneizar el idioma.
Para poner en cuestión estas nociones, se presenta el análisis histórico del contexto del autor y de su trabajo; posteriormente se lleva a cabo una revisión literaria general de los elementos regionales de Benzulul (1959) a la par que se retoman valores que estudiosos han vertido en torno a la obra y se elaboran consideraciones propias a partir de los aportes teóricos emanados de la teoría de la literatura, de la historia y de los estudios culturales.
Se concluye que es una obra producto del contexto en el que surge. En esta se articula la realidad regional con la visión y voz del autor que, como otros, se involucró en las acciones que el gobierno llevó a cabo para atender a la población indígena con un proyecto de aculturación. Valga decir que los objetivos de estas políticas se modificaron con la intervención de artistas e intelectuales, lo que dio como resultado una concepción de la identidad a partir de la diversidad y la resignificación de los personajes indígenas y mestizos, ya no percibidos como víctimas o seres exóticos, sino como sujetos universales, con vicios y virtudes.
Desde que se publicó por primera vez, este libro ha gozado de amplio reconocimiento por parte de la crítica, otorgándole un lugar importante a Eraclio Zepeda entre los escritores nacionales, en virtud de sus ricas aportaciones temáticas. Muestra de su repercusión es el hecho de que ha sido traducido al alemán, inglés, checo, polaco y búlgaro.












