Ciudad Real

Ciudad Real

Un tomo de cuentos en el que se recrea el mundo de los indígenas, de los ladinos, las incomprensiones, los prejuicios y las injusticias, los fanatismos y las aberraciones a que son sometidos los habitantes originales de un rincón que hasta hace poco era escasamente conocido de México. Traducida al inglés, francés, alemán, ruso, polaco, chino, israelí, entre otros.

Obra cumbre

En Ciudad Real, la célebre narradora y poetisa recrea el mundo de los indígenas, de los ladinos, de la turbia mezcla de incomprensiones, prejuicios, injusticias ilógicas, fanatismos y aberraciones. Se nos revela aquí un rincón escasamente conocido de México, y con verdadera pasión social, con enunciados problemas que asombra ver ocurrir en el momento actual como si, desde la colonia, se hubiera movido apenas el tiempo.

Ciudad Real fue el antiguo nombre de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, y es el escenario de este libro en el cual una cultura sojuzgada y oprimida durante siglos clama por su derecho a existir.

Al mostrar la otra cara de la historia, estos cuentos denuncian las condiciones miserables en que han sobrevivido los tsotsiles, tseltales, lacandones y chamulas, desde el día en que el pie de los caxlanes, los hombres blancos, pisó sus tierras. Un relato introspectivo que sigue la vida de una joven en un pequeño pueblo de México, donde las tradiciones y las jerarquías sociales dictan el curso de la existencia.

A través de su trabajo en una casa de familia acomodada, Modesta experimenta las complejidades de las relaciones humanas, la discriminación, la violencia sexual y la lucha por la dignidad dentro de un marco de desigualdad. La narrativa, rica en simbolismo y emociones profundas, explora las dinámicas de poder y resistencia, ofreciendo una mirada crítica a la sociedad de la época y sus estructuras.

Siendo aún infante, Modesta es entregada por su familia a los Ochoas, una familia rica que la emplea como cargadora y niñera de su hijo, Jorgito. Modesta crece junto a él y sufre sus maltratos y caprichos. Cuando Modesta se desarrolla y se convierte en una joven deseable, Jorgito la viola y la deja embarazada. La preñez de Modesta genera el rechazo de doña Romelia, la matriarca de los Ochoas, quien decide expulsar de su hogar a la joven, para que no dé malos ejemplos a sus hijas.

Abandonada, Modesta encuentra refugio en Alberto Gómez, un albañil que la acepta como esposa, con quien concibe otros dos hijos. Alberto es un hombre bueno, pero se vuelve alcohólico y violento por la falta de trabajo. Muere de una pulmonía después de una borrachera, dejando a Modesta sola y desamparada, con tres hijos que alimentar.

Modesta se busca la vida como puede y se emplea como dependienta en una carnicería, sin embargo, el sueldo se le hace insuficiente para mantener a su prole. Por eso, siguiendo el consejo de su comadre Águeda, decide volverse “atajadora”, ocupación consistente en interceptar a los indios que vienen a vender sus productos a la ciudad y despojarlos de estos a un costo ínfimo, para luego revenderlos más caros.

La trama se sitúa en el primer día de Modesta como atajadora. Su primera víctima es una india, a quien ataca con saña. Aunque no consigue el objetivo que busca, ya que la india es despojada de sus prendas por otra mujer, Modesta descubre que la de “atajadora” es una ocupación en la que puede prosperar, ya que le permite sacarse la rabia que lleva dentro.