Los problemas estructurales del Instituto Nacional de Antropología e Historia y las decisiones cuestionables de sus funcionarios, así como la negligencia en la protección del patrimonio, fueron señalados por el reconocido arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma en el Seminario Patrimonio Cultural. Antropología, Historia y Legislación, coordinado por el antropólogo Bolfy Cottom, en la Dirección de Estudios Históricos del INAH.
Autoridades de la Secretaría de Cultura, acusó Cottom, intentó censurar esta sesión del seminario, hecho que deja ver la incomodidad de los funcionarios por las críticas a temas coyunturales como la construcción de los Parques de la Memoria y la precarización laboral en el área cultural.
La participación de Eduardo Matos, titulada “Estos tiempos que vivimos”, se desprende de un texto de su autoría, que originalmente sería leído en el Museo Nacional de Antropología en un evento dedicado al aniversario luctuoso de Miguel León-Portilla, el cual fue cancelado. Pero dicho escrito fue publicado en el número más reciente de la revista Arqueología Mexicana.
Presupuesto limitado
“A partir de 2018, con el cambio de gobierno, se notó de inmediato que no había un gran interés en los aspectos científicos y culturales, y cómo se manifestó, pues restándole una serie de fondos a diversas instituciones, eso lo vimos claramente expresado en cómo se mermaba, por ejemplo, las academias mexicanas de la Historia y de la Lengua, a El Colegio Nacional, al INAH mismo, al Inbal, vimos cómo se les restaban medios económicos, vimos cómo se reducía hasta el 50 % de presupuesto de algunas de esas instituciones”, indicó el profesor emérito.
Pero a la par de que las instituciones iban siendo mermadas, explicó Matos, proyectos federales como el Tren Maya se desarrollaban a pesar de las evidencias de expertos que denunciaban posibles daños irreversibles: “El Tren Maya repercutió en nuestro medio, sí, pero trasciende incluso a lo internacional, y se habló de las repercusiones al medio ambiente, a las comunidades locales, y la arqueología”.
Matos Moctezuma recordó los diagnósticos de otros arqueólogos del INAH, quienes evidenciaron la destrucción de patrimonio arqueológico por el Tren Maya: “Se escucharon las voces discrepantes, y repercutió de forma muy significativa cuando esas voces de protesta se fueron en contra de lo que otros arqueólogos realizaron”.
Nuevos espacios
Sobre los Parques de la Memoria, Matos declaró: “La forma en que se hicieron no es válida en la arqueología, se escucharon voces como la de Noemí Castillo, Jorge Ángulo, Sergio Gómez, que presentaron elementos que contradecían la imagen de que todo iba bien”.
También cuestionó al Consejo de Arqueología. “En cierta forma está avalando ciertas actitudes, y el Consejo es quien aprueba o no los proyectos de investigación nacional y extranjeros”, destacó.
Cottom, quien ha coordinado el seminario por 24 años, señaló otros temas urgentes, como la destrucción de patrimonio por falta de intervención en Teotihuacán y el poco interés de crear políticas públicas que fortalezcan no solo al INAH, sino a todo el sector Cultura.
“Son grandes desafíos, está el problema de la renovación de los cuadros de trabajo, no hay plazas nuevas, se les trata a los jóvenes solo como proveedores, incluso se les pide una fianza para ser contratados”, dijo.
De igual forma, reveló que la participación de Matos en el seminario tuvo obstáculos para realizarse. “Un área de la Secretaría de Cultura intentó censurar, se impidió, hasta el último momento, la difusión de esta mesa, ¿por qué el temor a que dialoguemos y discutamos?; se atenta contra la libertad de expresión; es resultado de nuestro trabajo académico”, externó.
Ante los hechos, respondió Matos, “se puede decir que no va bien la cosa, hay que darlo a conocer, tratarlo, hacer ver estos elementos que no podemos permitir, porque ahora parece que se quieren meter con nuestra forma de pensar, nos intentar callar, pero no nos callan, porque yo levanté la voz cuando, en 2021, se manejó la fundación de Tenochtitlán en 1321, no hay un documento que mencioné eso, yo levanté la voz”.
El premio Princesa de Asturias 2022 recordó parte del discurso que dijo en Oviedo cuando recibió dicha distinción: “Mala consejera es la ignorancia que, por lo general, conduce a la mentira”.












