Para el actor Edward James Olmos, llegar a la edición 25 del Los Ángeles Latino International Film Festival (Laliff) significa apoyar y dar visibilidad a la cultura hablada en español en Estados Unidos y que ha sido desdeñada por la administración del presidente Donald J. Trump. “Este festival se necesita ahora, pero se necesitará cada vez más por la situación que estamos viviendo en Estados Unidos. No vamos a tener mucho avance cultural en este país. Solo se van a aceptar conceptos de vida tipo europeo y todo lo demás se arrancará. Están incluso quemando nuestros libros”, dijo el nominado al Óscar.
Laliff es un espacio para que la gente pueda probar y experimentar la cultura latina, todo esto a través del cine y de la televisión. “Es como un gran bufet de sabores latinos”, explicó el histrión de 79 años, famoso también por su participación en la serie Miami Vice (1984-1989) y por sus icónicos personajes en Blade Runner (1982) y Battlestar Gallactica (2004-2009).
Durante cinco días, Laliff proyectó una veintena de largometrajes, cortos de ficción, animados, documentales e incluso episodios de televisión.
Ceremonia
En la noche de apertura se le entregó a la superestrella Jennifer Lopez, la presea Adelante Award por su contribución al cine de mirada latina, en el marco de la premiere del filme Valentina, de Tatti Ribiero. Esta producción ganó Mejor Película en Laliff.
El actor destacó la presencia del realizador, Guillermo del Toro como moderador de la proyección de Soy Frankelda, así como la del piloto Daniel Suárez, cuyo documental Suárez narra sus hazañas en la serie Nascar.
La actriz Diana Bovio acompañó a su serie animada para adultos Circo Gómez, con voces también de Eugenio Derbez, Vanessa Bauche y Omar Chaparro, así como el reparto de la serie Nadie nos va a extrañar (Prime Video) que estrenó dos episodios de su segunda temporada.
Hacia las nuevas generaciones
James Olmos destacó su orgullo por el programa de estudios y práctica The Youth Cinema Project. “Las niñas y los niños hacen sus cortometrajes apoyados por mentores, pero ellos escriben, actúan y usan las cámaras”, externó.
También dejó en claro que más allá de acercar a los niños y adolescentes al mundo del cine esta iniciativa tiene como objetivo enseñar el significado de conceptos como el trabajo en equipo y el valor de la cooperación. “No queremos hacer a grandes cineastas, sino individuos con gran capacidad de aprendizaje. Todo esto lo aprenden en un proceso de colaboración para hacer su película, que requiere colaborar. Con estas habilidades pueden llegar a ser grandes abogados, doctores, arquitectos, lo que quieran ser”, explicó.












