Jesse Plemons nació en Mart, pueblecito de Dallas Texas, que parece sacado de una postal, el 2 de abril de 1988, Jesse Plemons es hijo de un bombero y una especialista en educación especial.
Empezó en la interpretación muy pronto: apareció en anuncios desde los 3 años y, siendo todavía un niño, ya hacía pequeños papeles en anuncios de colonias, antes de aprender a atarse los cordones de los zapatos.
Destacado por su versatilidad en cine y televisión, inició su carrera como actor infantil, logrando gran reconocimiento en series como Friday night lights en el periodo 2006-2011, Breaking bad en 2012-2013 y Fargo en 2015, sumando nominaciones al Emmy, Óscar por El poder del perro y siendo distinguido como mejor actor en Cannes 2024
Éxito en series
Su gran oportunidad llegó con la serie Friday night lights, en la que interpretó a Landry Clarke, el mejor amigo del protagonista y un personaje que aportaba ligereza a historias muy intensas. “Filmaban los partidos de futbol americano con tanto realismo que acabé recibiendo once puntos de sutura en la barbilla tras una escena”, recuerda de aquella época.
A continuación apareció en importantes largometrajes de cine, como Battleship, donde fue un oficial de la Marina, y The Master, de Paul Thomas Anderson, e le que daba vida a Val Dodd, hijo del líder de una secta encarnado por Philip Seymour Hoffman.
Su siguiente paso importante fue en la quinta temporada de Breaking bad, dando vida a Todd Alquist, un personaje inquietante, que trabajaba para Jack Welker, líder de un grupo de supremacistas blancos, y se convierte en uno de los asistentes más confiables de Walter White en actividades ilegales como el tráfico de metanfetamina. Su cortesía y maneras casi infantiles contrastan con su crueldad: puede ser amable y servicial en la vida cotidiana y, al mismo tiempo, cometer actos horribles sin ningún remordimiento.
Repitió el personaje en El camino, epílogo de la serie en formato de largometraje y en Better call Saul, el spin-off. Debido a su parecido físico con Matt Damon, algunos fans lo apodaron “Meth Damon”, un apodo que él ha dicho que, aunque sorprendente, considera halagador.
Un rango envidiable
Si Todd era perturbador, sus siguientes papeles demostraron que Jesse Plemons podía pasar del blanco al negro sin despeinarse. Steven Spielberg lo fichó dos veces: primero como Joe Murphy en El puente de los espías, piloto atrapado en el ajedrez de la Guerra Fría; y luego como el abogado Roger Clark en Los archivos del Pentágono.
Entre medias, fue la mano derecha de un gángster en Black Mass, sheriff accidental en Barry Seal y, en la segunda temporada de la serie Fargo, un carnicero que mataba mafiosos… y enamoraba a Kirsten Dunst, su compañera de reparto, con la que se casó en la vida real en 2018. “Dábamos vida a un matrimonio conflictivo, así que le propuse tomar algo entre escena y escena. Y, bueno… ahí empezó todo”, confesó el actor. Juntos tienen dos hijos.
Tras darse cuenta de que encajaba como un guante en los submundos criminales de sus películas, Martin Scorsese le reclutó para El irlandés, donde encarnó a Chuckie O’Brien, sobrino del capo mafioso que ayudaba al personaje de Robert De Niro en sus actividades ilegales. Pasó al otro lado de la ley en Los asesinos de la luna, donde el italoamericano le convirtió en Tom White, agente especial del FBI que investiga una serie de asesinatos de miembros de la Nación Osage en Oklahoma durante los años 20.
Además de intervenir como agente de la ley en Judas y el Mesías Negro, interpretó al malvado príncipe alemán Joachim en Jungle Cruise, dirigida por el español Jaume Collet-Serra. También dio vida a un propietario de rancho junto a su hermano, Benedict Cumberbatch, en El poder del perro, de Jane Campion, donde volvía a compartir pantalla como esposo de Kirsten Dunst. También ha tenido tiempo de encarnar a un despiadado soldado en Civil War. El Festival de Cannes le dio el premio al mejor actor por Kinds of kindness, de Yorgos Lanthimos, que le volvió a convocar como secuestrador conspiranoico para Bugonia.












