Cuando Karina Castañón llegó a Cuarto Poder en 1999 lo hizo con la ilusión de una joven universitaria que buscaba aprender y abrirse camino en el mundo de la comunicación. Lo que comenzó como una oportunidad en el área de producción terminó convirtiéndose en una experiencia que marcaría su vida profesional y personal.
Con la curiosidad que la caracteriza, Karina encontró en el periódico mucho más que un empleo. Descubrió un espacio donde el aprendizaje era constante, donde cada día representaba un nuevo reto y el compromiso con la información era una responsabilidad compartida por todos los que formaban parte de la casa editorial.
Un recorrido por distintas áreas
Su trayectoria dentro del periódico estuvo marcada por el deseo de aprender. Inició en formación y diseño, posteriormente colaboró en publicidad y más tarde encontró su lugar en la emblemática sección Gente. “Soy como una esponja”, recuerda al describir aquella época en la que observaba, preguntaba y absorbía conocimientos de compañeros y editores. Esa disposición le permitió crecer rápidamente dentro de la empresa y asumir nuevas responsabilidades.
Fue precisamente en la sección Gente donde desarrolló una de las etapas más memorables de su carrera, primero colaborando en la formación de páginas y posteriormente haciendo coberturas periodísticas de eventos sociales.
La magia de cubrir la vida social de Chiapas
Karina recuerda con especial cariño las coberturas de fiestas juveniles, reuniones sociales, bares y eventos que reflejaban la vida cotidiana de una generación.
Aquella época era muy distinta a la actual. Las fotografías se tomaban con cámaras de rollo, debían enviarse a revelar y podían pasar uno o dos días antes de ver el resultado. No existían las cámaras digitales ni la posibilidad de revisar instantáneamente una imagen.
Cada cobertura implicaba preparación, paciencia y un gran sentido de responsabilidad. Las fotografías eran cuidadosamente seleccionadas y cada detalle de la nota debía registrarse con precisión antes de pasar al proceso de edición y publicación.
Una redacción llena de energía
Al recordar aquellos años, Karina describe una redacción vibrante, llena de entusiasmo y compromiso. Para ella, trabajar en Cuarto Poder significaba formar parte del mejor periódico de Chiapas, una responsabilidad que impulsaba a reporteros, fotógrafos, diseñadores y editores a dar siempre lo mejor.
“Había mucha energía, mucho trabajo y muchas ganas de sacar adelante cada edición”, señala al recordar que el periódico era construido con dedicación, largas jornadas y un profundo sentido de pertenencia.
El liderazgo que dejó huella
Uno de los aspectos que más influyeron en su formación profesional fue la oportunidad de trabajar bajo el liderazgo de figuras que marcaron la historia de Cuarto Poder. Karina recuerda con admiración la visión de don Conrado de la Cruz, la presencia y calidez de doña María Morales, así como la creatividad y el espíritu innovador de Conrado de la Cruz Morales.
Para ella, convivir con líderes que inspiraban respeto y confianza fue una escuela invaluable que sigue guiando su forma de trabajar incluso décadas después de haber formado parte de la empresa.
Un agradecimiento que permanece
Cincuenta años después de la fundación de Cuarto Poder, Karina guarda un profundo sentimiento de gratitud hacia el periódico que la vio crecer. Más allá de las páginas publicadas, las coberturas realizadas y las experiencias acumuladas, conserva el recuerdo de una familia profesional que le permitió desarrollarse, aprender y descubrir sus capacidades. “Yo aquí crecí, aquí aprendí y aquí viví una de las mejores etapas de mi vida profesional”, expresa con emoción al recordar una historia que forma parte del legado de medio siglo de Cuarto Poder.












