La cantante Miley Cyrus, interpreta a Ronnie Miller, talentosa pianista quien en un acto de rebelión ha rechazado la posibilidad de estudiar en la prestigiada escuela de música Julliard y además ha sido detenida por un robo menor en una tienda.
En un intento por reformarla, su madre Kim (Kelly Preston), envía a Ronnie y a su hermano menor Jonah (Bobby Coleman) a pasar el verano con su padre Steve (Greg Kinnear), con la intención de que un cambio breve y la presencia de Steve reparen el daño que les causaron ambos con su divorcio.
Steve vive cerca de la playa en el estado de Georgia y él fue quien enseño a tocar piano a Ronnie. Pronto padre e hijo se enrolan en una actividad que los une e identifica, pero su hija es renuente al diálogo y a cualquier manifestación de cariño. En la playa la chica conoce a Will (Liam Hemsworth), él y otros acontecimientos ayudarán a sanar la vida de la joven, que aprovechará esta segunda oportunidad para enderezar su camino.
A pesar de que la historia no es la más original, tampoco es tan cliché como otras. Tiene partes interesantes y en mi opinión, está desarrollada de una manera muy linda. El ritmo es un poco rápido, dado que suceden muchas cosas y al intentar incluir todo lo del libro aquí se siente apresurado, sobre todo en el comienzo del romance.
Una trama ágil
Como adaptación no está del todo mal. Intentaron abarcar mucho y esto hizo que los detalles se perdieron, por una cuestión lógica de tiempo. Para tratarse de una película donde la música es sumamente importante, no parece que su banda sonora sea la más acertada. Pasa sin ningún destaque. En cuanto a los diálogos, si bien algunos son bonitos, el guión en general tampoco es de lo mejor. Por otro lado, tiene escenas muy lindas, y los escenarios en la playa le ayudan mucho. El romance posee sus momentos tiernos, y algunas escenas divertidas que son un buen aporte.
Aunque comienza siendo predecible, se descubre poco a poco que no lo es del todo. No es para nada aburrida, su ritmo ágil logrará mantenerte siempre entretenido, ya que la trama va recorriendo distintos puntos.
Mensaje positivo
El argumento solo se apoya en dos tramas: el descubrimiento del amor de una adolescente y la reconciliación de esta con su padre. Si el primero peca de cursi, el segundo de lágrima fácil. A pesar de que se muestren valores positivos, es una película simplona de principio a fin y nada original. Aunque esto es algo a lo que nos tiene bastante acostumbrados el escritor Nicholas Sparks, Querido John o Diario de una pasión son los ejemplos más recientes.
Dirigida claramente al público joven, el guión crea situaciones en las que se pueden sentir identificados, lástima no saber aprovechar el tirón con un producto de más categoría y profundidad. El final parece muy correcto, por el gran cambio que le ocurre a la protagonista. Le queda muy bien a la historia. A pesar de no llegar más allá de un drama juvenil un poco típico, toca temas profundos que logran hacerla destacar del resto.
Dirigida especialmente al público juvenil, la cinta contiene mensajes positivos como la alegría que proporciona desarrollar los talentos, aprender de los errores y el valor de pedir perdón y reparar el daño ocasionado.












