Los hábitos que más dopamina te roban

Los hábitos que más dopamina te roban

Existen algunos malos hábitos que te roban dopamina, o más bien, tienen un impacto negativo en tu cerebro y tu salud, que hacen que la producción de dopamina no sea adecuada y que, por lo tanto, tengas un mal estado de ánimo, mala concentración, entre otros problemas.

¿Por qué es tan importante la dopamina?

Como han explicado la Universidad de Harvard y la Bethany Medical Clinic, la dopamina no es solo una hormona conectada con la sensación de placer o con la sensación de felicidad y recompensa, o con tu estado de ánimo, sino que también interviene cosas como el aprendizaje y la capacidad de poner atención, tu ritmo cardiaco, la función de tus riñones, la habilidad de lidiar con el dolor, tu calidad sueño, la motivación (que es esencial para poder lograr metas) y la capacidad de mantener relaciones sanas, así que es realmente importante cuidar sus niveles, en especial porque, cuando estos llegan a ser bajos, puedes llegar a tener problemas. Incluso se dice que, cuando la dopamina es muy baja, hay un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.

La dopamina se produce naturalmente en el cuerpo y eso quiere decir que lo que le pasa a tu cuerpo puede afectar su producción para bien o para mal, por eso hay que establecer buenos hábitos, tener rutinas que aporten beneficios y ser cuidadosos con lo que comemos, con la actividad física y también con el tema del estrés, entre otras cosas.

Curiosamente, las cosas que tienen un impacto negativo en la dopamina y el bienestar, son cosas que también tienen un impacto negativo en la salud en general, en tu calidad de vida y longevidad, estas pueden ser algunas.

No dormir suficientes horas

De acuerdo con Harvard Health Publishing, tus habilidades cognitivas, como la memoria, el aprendizaje y el razonamiento, sufren cuando no duermes suficientes horas, y esto se debe a que la falta de sueño tiene un impacto muy negativo en el cerebro, lo que no solo afecta la producción de dopamina, sino que también puede acelerar el proceso de deterioro.

Pasar todo el día adentro

La luz natural ayuda a regular el ritmo circadiano, a que tengas una buena dosis de vitamina D y a regular tu estado de ánimo, además de que ayuda a que se mantenga una buena producción de dopamina. Pasar todo el día dentro de tu casa u oficina, con las ventanas cerradas y sin salir a respirar aire fresco y tomar el sol, va a afectar negativamente tu energía, estado de ánimo y sensación de bienestar.

No tomar descansos a lo largo del día

Como podrías imaginar, el estrés y la fatiga no son amigos de la dopamina, tampoco de la claridad mental o de la productividad, y es por esto que muchos expertos han hablado sobre la importancia del descanso

Mantenerte inactivo

El ejercicio ayuda a liberar dopamina (por eso te sientes muy bien después de terminar), mientras que el sedentarismo y las largas horas sentado tienen un efecto contrario, además de que afecta el riesgo de padecer enfermedades crónicas con el paso del tiempo.

Pasar demasiado tiempo en redes sociales

Buscar la gratificación instantánea de las redes sociales puede afectar la producción de dopamina, en especial cuando es a primera hora del día (porque la forma en la que inicias marca el resto de tu día).

Comer snacks muy procesados o altos en azúcar

Todo lo que comes afecta tanto a tu cuerpo como a tu cerebro. De acuerdo con Harvard Health, si quieres tener una buena producción de dopamina, debes incluir alimentos con tirosina, como pollo, el yogur y la leche, el aguacate, el tomate, el plátano y la calabaza, entre otros, pero también debes limitar tu consumo de alimentos muy procesados, muy azucarados y chatarra, y también debes evitar el consumo de alcohol.

Multitasking

Hacer muchas cosas al mismo tiempo puede parecer una buena idea, pero en realidad no lo es tanto, ya que divide tu atención, aumenta el riesgo de que te fatigues y de que te distraigas fácilmente. A la larga, el multitasking puede hacer que tu capacidad de poner atención, que tiene que ver con la dopamina, se vuelva cada vez más corta.