Los mosasaurios que dominaron a Chiapas

El reptil ha sido representado en películas como Jurassic World, aunque su tamaño es considerablemente menor al de los filmes. Itzel Paniagua
El reptil ha sido representado en películas como Jurassic World, aunque su tamaño es considerablemente menor al de los filmes. Itzel Paniagua

En 1997, mientras se realizaba la construcción de la carretera Ocozocoautla-Cosoleacaque, el Gobierno de México emprendió un proyecto de Rescate del Patrimonio Paleontológico que significó el descubrimiento de incontables fósiles en la región, entre ellos uno muy especial, un diente.

El doctor Gerardo Carbot-Chanona era estudiante de biología cuando se realizó la primera investigación sobre el diente y se llegó a vincular con un dinosaurio.

En el 2000 se realizó un congreso de la Society of Paleontology en la CDMX, donde expertos de EE UU y Canadá respaldaron aquella teoría; estábamos entonces frente al primer fósil de un dinosaurio en Chiapas.

No fue hasta diez años después que Carbot-Chanona retomó la investigación que postulaba el descubrimiento de un Richardoestesia en Chiapas, especie perteneciente a la familia de los “raptores”; 20 años después, esa misma teoría volvería a ser estudiada.

Un dinosaurio, un nuevo mundo

El descubrimiento de un ejemplar de Richardoestesia en Chiapas trajo consigo una serie de nuevas teorías; su presencia en nuestro territorio implicaba que la geografía de la región tendría playas, y no solo agua, como lo determinaban las teorías clásicas sobre el territorio chiapaneco.

La propuesta se basaba en que este dinosaurio habitaba zonas costeras, las mismas que se sostenían por el descubrimiento de cocodrilos, tortugas y un gavial en la misma zona de Ocozocoautla.

En 2011 se publicó un boletín de la Sociedad Geológica Mexicana que anunciaban oficialmente el primer dinosaurio descubierto en Chiapas, y el primero de esta especie en el sur de América.

El mar retoma territorio

No fue hasta el 2018 que un estudiante de doctorado llamado Jair Barrientos Lara, se interesó por aquel diente descubierto en los noventas.

Con ayuda de microtomografías computarizadas, se determinó que pertenecían a cuatro tipos de mosasaurios, con una antigüedad aproximada a los 66 millones de años.

La nueva teoría tendría un respaldo tecnológico mayor y retomaba la postura de que en Chiapas predominaban los mares poco profundos.

A la par de los dientes, también se descubrieron fragmentos de la columna, patas y la cola de otro ejemplar de 80 millones de años en las canteras de Ochusjob, Tzimol.

En 2022 se presentó un primer avance sobre la presencia de estos reptiles en Chiapas y actualmente la investigación está próxima a publicarse, donde oficialmente se comprobaría la existencia de mosasaurios en el estado.

¿Un gigante de los mares?

Si bien la morfología de los mosasaurios es similar a la de los dinosaurios, estos no pertenecen al mismo grupo, como podría entenderse en filmes como Jurassic World.

El mosasaurio pertenece al grupo de los lepidosauromorfos, donde tienen cabida los reptiles como las lagartijas, las víboras, los varanos y los mosasaurios.

Estas especies, a diferencia de los dinosaurios, se adaptaron a la vida bajo el mar y tienen una antigüedad de casi 260 millones de años.

Respecto al tamaño de estos reptiles, se estima que podían alcanzar hasta los 15 metros de largo e incluso existe un ejemplar llamado “Bruce” de 13 metros de largo descubierto en Manitoba, Canadá.

En Chiapas se han encontrado 4 tipos de mosasaurios de entre 1 o 2 metros de longitud, además de uno cercano a los 4 metros.

“Ojalá fuera como en las películas, que llega uno, le escarba y saca; aquí es trabajo, a veces pueden pasar meses, años, y te encuentras de repente algo y vuelven a pasar meses, años y te vuelves a encontrar algo, pero es parte del trabajo paleontológico”, afirma el doctor Gerardo Carbot-Chanona.

24 años de descubrimientos

En los casi 24 años de funcionamiento del Museo de Paleontología “Eliseo Palacios Aguilera”, se ha construido un importante acervo de fósiles que llevan el nombre del fallecido investigador y pionero de la paleontología en Chiapas, Javier Avendaño Gil.

La invitación al público en general es que los ciudadanos que encuentren fósiles los entreguen al equipo del museo.

El descubrimiento del mosasaurio abre la puerta a investigar nuevas especies y ver a través de una representación cómo Chiapas siempre ha sido recorrido por imponentes y maravillosas bestias.