Ochmann sintió mariposas en el estómago

Ochmann sintió mariposas en el estómago

Mauricio Ochmann y Aislinn Derbez no ocultan la química natural que experimentaron, mientras filmaban las escenas, de índole íntima, para la película Hasta el fin del mundo y, si bien, el famoso recurrió a la comicidad para describir qué sensaciones vivió, también habló abiertamente de lo familiar que se sintió volver a tener esa clase de cercanía con su exesposa.

El actor, y padre de su hija Kailani, se convirtió en el más reciente invitado del podcast de Ailsinn, El orden del caos y, pese a que la invitación a Ochmann tuvo que ver con la nueva cinta que coprotagonizan, la conversación los condujo a hablar como han vivido su vínculo, desde que inició hace 12 años y como este cambió con su divorcio, que tuvo lugar hace seis.

Sin titubear, Mauricio le dijo a su exesposa que era su “gran maestra” de vida pues, a su lado, aprendió a alejarse para encontrarse a sí mismo y sanar todos aquellos dolores que lo aquejaban desde la niñez, época que tuvo que enfrentarse a crecer con una familia adoptiva.

Amor a primera vista

A su vez, Derbez recordó que, desde la primera cita, supo que el actor se convertiría en el amor de su vida, solo que, la forma en que gestionaba el amor y la importancia que tenía en su vida, como punto concéntricos de su existencia, la llevó a experimentar sensaciones aprehensivas, de pertenencia e incomprensión.

Fue entonces que, a seis años de iniciar su relación, cuando Kailanni tenía tres años, decidieron separarse y, aunque en esa época, ya planeaban trabajar juntos en Hasta el fin del mundo, la ruptura convenció a “Ais” de no considerar a Ochmann para la película, de la que es productora.

Aun con el miedo de que volver a trabajar juntos pudiera generar diferencias creativas entre los dos, Aislinn buscó a Mauricio hace dos años para que rodaran juntos la cinta y, a diferencia de sus vaticinios, la película no hizo más de unirlos y recordarles la gran conexión que existe entre ellos pues, viajaron a otros país para rodarla y, en el tiempo libre, seguían juntos, encargándose de la crianza de Kailanni.