Querida Sveta aborda teatro documental

Querida Sveta puede verse del 7 al 29 de noviembre en el Foro Alternativo del centro cultural Helénico. Cortesía
Querida Sveta puede verse del 7 al 29 de noviembre en el Foro Alternativo del centro cultural Helénico. Cortesía

¿En qué momento la propia forma de pensar se convierte en un acto criminal?, se pregunta la actriz Pilar Campo, que forma parte del elenco de Querida Sveta, escrita por Alejandra Reyes y Gibrán Portela, y dirigida por Rebeca Trejo.

La obra aborda desde el teatro documental y la metaficción el proceso real en el que el sistema judicial se volcó contra la dramaturga Svetlana Petriichuck tras escribir Finist, el halcón resplandeciente, con la que ganó la Máscara de Oro en 2022, uno de los premios más prestigiosos del teatro ruso.

Trama

La puesta en escena es, explica Campo, el intento por contar una historia donde confluyen varios niveles narrativos, el humor negro, los datos reales. La historia de cómo Petriichuck terminó por escribir una obra sobre chicas adolescentes en Rusia que conocen a militantes de ISIS en línea, se enamoran, se casan por Skype y terminan yéndose a Siria, al área del califato, para vivir con militantes de ISIS.

“En este contexto, algunas son detenidas en el camino por patrullas kurdas y las regresan de una manera muy violenta y las encierran en la cárcel por terrorismo al volver a Rusia. Entonces, Svetlana Petriichuk hace una obra documental sobre esto y toma episodios de los juicios”, explica Campo.

El título (Finist) es una referencia al cuento popular ruso homónimo y alude “a la ilusión que tienen las niñas de conocer a su príncipe valiente que no le teme a la vida y que ellas tienen que sacrificarlo todo para poder estar con su príncipe azul. En este caso esa es la analogía: las niñas de Rusia que se enamoran para ir con su Finist, que son estos hombres que no conocen, que están en Siria librando una batalla religiosa y ellas están de acuerdo con eso y que se vuelven parte de esta historia”.

La actriz detalla que es la historia sobre cómo contar una historia, un proceso legal aparentemente lejano, pero que guarda parentesco con situaciones similares en otros contextos internacionales. Petriichuk como dramaturga y Evgenia Berkovich, directora, purgan desde 2023 una condena de seis años en una de las peores prisiones rusas, IK-5 para mujeres, equiparable a Alcatraz.