Rodeado de sonrisas, abrazos y muchísimo cariño, el pequeño Sebastián celebró sus dos años de vida y recibió el sacramento del bautismo en un día lleno de bendiciones y alegría. Su familia se reunió para acompañarlo en ese momento tan especial. Fue una celebración hermosa en la que la fe y la felicidad se unieron para crear recuerdos que guardarán por siempre














